El Bada Huesca tiene un bendito problema. Si Arguillas es un seguro de vida, Jorge Gómez no se queda atrás. Nolasco dio de inicio la portería al zaragozano y arruinó desde el minuto uno cualquier esperanza de victoria al cuadro cántabro.

Marcador final del partido

Marcador final del partido

29-Bada Huesca: Jorge Gómez (p), Teixeira (7), Val (2), Camas (4), Eloy Félez (3), Oier (3) y Marco Mira (2). Siete inicial. Arguillas (ps), Carmona (1), Mugerza (1), Carró, Ariño (3), Marcelo (3), Garzo, Bonanno y Malo.

26-Go Fit BM Sinfín: Ernesto Sánchez (p), Amarelle, Postigo, Óscar Río (3), calderón (5), Lon (3) y Jorajuría (5). Siete inicial. Nakaria (ps), Muñiz, Herrero, Pla (1), Barco (2), Prieto, Paredes (6) y Ros (1).

Parciales cada cinco minutos: 1-0, 2-0, 5-2, 8-4, 11-7, 13-11 (descanso) 17-13, 21-16, 23-19, 24-21, 27-22 y 29-26.

Árbitros: Merino y Moyano. Excluidos por el Bada Huesca Teixeira (2), Oier (2), Ariño y Marco Mira; Muñiz, Barcos y Óscar Río (roja).

El Sinfín se estrelló siempre con sus manos, con sus brazos o con su cuerpo. Brutal. Y si a eso le añades una defensa solidaria, buena parte del trabajo para que el equipo altoaragonés siga anclado en los puestos nobles de la Asobal estaba hecho. Eso sí, no fue una victoria cómoda. Hubo unos primeros minutos de acierto de ambas defensas. Los dos equipos con 6:0 rotundos y con decisiones de ataque erróneas. Baste un ejemplo, los 10 primeros minutos se saldaron con un 2-0 en el electrónico.

La baja por lesión de Dijà despertó las lógicas dudas en la grada. El central brasileño tiene ascendente en este equipo. Por juego y por carácter. Así las cosas, jugar contra un Sinfín curtido y con la victoria en la pasada jornada contra Anaita abría la incógnita. Quien se encargó de despejarla Eloy. Pedazo de central. Técnicamente tiene talento para aburrir. Nolasco lo metió en defensa de extremo con Oier de dos y el chaval se hartó de jugar. Bada saltó con Val –otro que lleva la palabra peligro en sus más de 200 centímetros-, Mira –otra vez de lujo- y Teixeira en el rock’n roll de la defensa y Camas en el otro extremo. Contra los centímetros de Paredes y los kilos de Lon hubo trabajo solidario y presión constante.

Cuando Bada encontró la tecla necesaria en el ataque empezó a derribar la resistencia cántabra. En ataque no hubo un jugador de Bada claro hasta que Teixeira armó su brazo y fijó el punto de mira en las redes defendidas por Sánchez, primero, y Nakaria, después. Y es que los primeros nueve goles del siete de Nolasco lo firmaron nueve jugadores. Y eso es bueno. Ver que cualquiera pude perforar la portería contraria provoca confianza en el ataque a la vez que dudas en el defensor. Con 10-5, Reñones decidió cambiar sus porteros. La diferencia empezaba a ser importante, pero no pasaría de allí.

Sinfín tiró de la maestría de Óscar Río en la dirección y el poderío de Paredes. El bizarro lateral izquierdo hizo mucho daño cuando cogía metros para entrar en la defensa local. Llegó a acortar diferencias en el electrónico el siete cántabro, pero con esa sensación de querer sin poder. El primer acto se cerró con un 13-11.

La vuelta de vestuarios no varió el esquema del primer acto. El Bada no se perdió. Siguió a lo suyo y volvió a poner la proa al encuentro llevando a diferencias en el electrónico de +4 y +5. Se pudo enredar con algunas exclusiones, pero el trabajo seguía por los mismos derroteros. A Sinfín se le sumó el problema de la roja directa a Óscar Río por golpear a Marcelo en el minuto 46. Si alguna oportunidad hubieran tenido los cántabros por buscar un resquicio para la victoria allí terminó de perderla. Probó con una defensa profunda, con una mixta a Teixeira, y con una presión en los últimos minutos a la desesperada. Pero nada le valió ante un siete altoaragonés certero y con coraje. Si los jugadores abrazaron a Dijà en el túnel de salida al 40×20 y saltaron con una camiseta de ánimo al central, luego se despidieron del brasileño al término del partido. Que vio desde la grada y que recibió numerosos apoyos de los aficionados.

Nacho Viscasillas
Fotos: Miguel Pinedo

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