Partido tosco, carente de brillo, feo. Uno de esos encuentros de mucha tralla y escasa calidad.

Marcador final del partido

Marcador final del partido

22-Bada Huesca: Arguillas (p), Camas (6), Ariño (5), Teixeira (5), Carró, Eloy (2) y Marco Mira. Siete incial. Jorge Gómez (ps), Val (3), Carmona, Mugerza, Malo y Bonanno.

27-Bidasoa Irún: Dejanovic (p), Crowley (1), Nonó (7), Kauldi (1), Borragán (4), Basaric (4) y Lancina (4). Siete inicial. Zubiría (ps), Cavero (1), Cristian Martínez (2), Iker Serrano (2), Iago Muiña, Popovic, Azkue (19, Beltza y Aldaba.

Árbitros: Álvarez Mata y Bustamante. Excluidos Carró (2), Oier y Marco Mira por el Bada Huesca; Martínez, Iker Serrano (2) y Beltza por el Bidasoa Irún.

Parciales cada cinco minutos: 1-5, 3-6, 6-8, 7-9, 10-11, 10-14 (descanso) 12-16, 13-17, 15-18, 17-21, 20-23, 22-27.

El Bada Huesca vivió el primer acto del partido sumido en el atasco. Se dejó coger y una diferencia importante en los cinco primeros minutos y a partir de allí entró en una continua carrera de caza y captura a un Bidasoa rocoso, cargado de jugadores con experiencia y que en todo momento imprimieron un alto ritmo de juego. Y cuando el siete altoaragonés lo tuvo a tiro (10-11) se desfondó. No encontró ese lanzamiento propicio y en caso contrario se topó con un Dejanovic agigantado defendiendo el marco guipuzcoano.

Fue un partido tosco, carente de brillo, feo. Uno de esos encuentros de mucha tralla y escasa calidad. Fueron dos sietes peleones, pero sin dejar gusto a la grada. Sin Dijà ni Marcelo no cabe duda de que el siete de Nolasco baja enteros. Si además Oier no tiene un inicio de tarde bueno y Mugerza se pierde, los efectivos se reducen. Un ejemplo, los goles del Bada los firmaron 6 jugadores y 12 de ellos los extremos -6 Camas, 5 Ariño y 1 Oier-.

Bidasoa pronto marcó el paso. Llegaron los vascos tras encadenar tres empates, pero con la sensación de que podían haber obtenido algo más. Llegó además con todo su bloque. Y eso le permitió imprimir desde el minuto uno un ritmo endiablado. Basaric, Popovic y Martínez fueron las principales almenas con la seguridad que daba Dejanovic a la estructura defensiva del equipo. Un muro al que le costaba todo un mundo entrar a la primera línea del Bada. Eloy se afanaba por mover a su equipo y buscar los huecos que abrían Val o Carró. Pero Bidasoa lo puso muy difícil. Nolasco paró el reloj a los 11 minutos con 3-7 en el electrónico. El problema es que Bada nunca terminó por remontar. Faltó ese punto de suerte en los momentos clave y Bidasoa no perdonó con un Lancina moviendo de lujo su equipo y sin miedo para buscar la defensa oscense.

Las dos partes fueron un calco. La segunda arrancó con Bidasoa metiendo la directa para jugar con el control del marcador. Nolasco puso en ataque a Teixeira en el lateral izquierdo y Bonanno en el derecho para evitar el cambio largo de Mugerza. Y tiró con la defensa 3:3 durante muchos minutos para incomodar el ataque de los vascos, buscar el error y robar algunas bolas en un desgaste físico brutal. En el 53 llegó a otear la esperanza con el 19-22, pero todo quedó en un sueño. Bidasoa siguió haciendo mucho daño hasta el bocinazo final que llevó a la primera derrota de la temporada del Bada en su casa.

Nacho Viscasillas