El Palacio de Villahermosa acoge una muestra sobre los objetos que conforman el patrimonio municipal con material inédito

Yolanda de Miguel, María Jesús Torreblanca y Roberto Cerdán / Foto: Ayto. de Huesca

Yolanda de Miguel, María Jesús Torreblanca y Roberto Cerdán / Foto: Ayto. de Huesca

El Ayuntamiento de Huesca mostrará desde mañana al público parte de su patrimonio en la exposición “Objetos escondidos de la Casa Consistorial”, que tendrá lugar en el Palacio de Villahermosa hasta el próximo 21 de enero. La muestra, en la que colabora Ibercaja, se podrá ver de forma gratuita de lunes a sábado y en horario de 10.00 a 13.00 horas y de 18.00 a 21.00 horas.

La concejala de Cultura, Yolanda de Miguel, la responsable del Archivo Municipal, María Jesús Torreblanca, y el director del Centro Cultural Ibercaja, Roberto Cerdán, han presentado esta mañana la exposición. De Miguel ha comentado que “esta exposición nació de un deseo del actual equipo de gobierno de mostrar a la ciudadanía un patrimonio que, pese a que para nosotros es un paisaje cotidiano, para el resto de los oscenses es desconocido”. Por su parte, Torreblanca ha apuntado que la muestra “es como un menú degustación de todo lo que tenemos en el Ayuntamiento y está montada con el criterio de intentar encontrar el origen de todo el conjunto patrimonial que se guarda en él”. Cerdán ha destacado que “una buena manera de acercar la ciudad a los oscenses es hacerles partícipes del patrimonio que atesora, como el que se encuentra en el Consistorio”.

Muchas de las piezas que se expondrán han permanecido hasta el momento en pasillos, oficinas, cajas fuertes, despachos y almacenes de edificios de titularidad municipal, de forma que algunas de ellas serán vistas por primera vez por los visitantes.

Entre los objetos que se mostrarán se encuentran las medallas que poseían los concejales de la ciudad en la Primera República Española, coronas torreadas procedentes de la Segunda República, insignias conmemorativas de la sublevación de Jaca y del periodo republicano, matrices para medallas, escribanías de plata, la llave del sepulcro de San Úrbez o el relicario de San Jorge. Una serie de símbolos que están unidos al recuerdo de antiguas tradiciones que se practicaban en la ciudad o a acontecimientos históricos que sucedieron en ella, como la inauguración del antiguo Salón de Plenos en 1872.

Los símbolos expuestos reflejarán además el histórico interés del Ayuntamiento por el arte y que, en diferentes épocas de la historia, llevó a sus responsables a comprar obras y organizar los Bienales de Pintura Ciudad de Huesca, una serie de encuentros celebrados en los años setenta y ochenta y que contaron también con el apoyo económico de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y La Rioja y de la Diputación Provincial de Huesca. Fruto de ellos aún se dispone de notables ejemplos de arte contemporáneo, entre los que se encuentran obras gráficas de Eduardo Chillida, Pablo Serrano, Francis Bacon, Rafael Canogar o Antoni Tàpies.

Por otra parte, también se podrán contemplar obras que fueron entregadas al Ayuntamiento por particulares que consideraron que la Casa Consistorial era el mejor lugar para conservarlas. En este apartado se encuentran las correspondientes al legado de Felipe Coscolla, donadas por Marie-Christine Vila, hija de un coleccionista, o la tarjeta de visita en la que Ramón Acín dibujó un nazareno para su amigo imaginero. La cesión de José Luis Gratal, un antiguo trabajador municipal, de parte de su obra o la testamentaría de Juan José Gárate, el pintor turolense que donó al Consistorio dos cuadros de su producción, son otros ejemplos. Sin olvidar la pintura que Aspace regaló al Área de Alcaldía sobre la conexión de esta con todos los colectivos de la ciudad y que es una muestra de la conexión de esta con todos los colectivos de la ciudad.

Asimismo, además de las piezas citadas, se podrán ver otras que tienen una relevante historia detrás, como el tapiz “Génesis”, elaborado por María Sarrate y María Jesús Buil, fallecida esta última el pasado mes de septiembre; o las plumillas que un joven José Beulas hacía en los años cuarenta y que siguen sin ser ampliamente conocidas por buena parte de la ciudadanía.

tesoros-del-ayuntamiento-02