Cumpliendo el pronóstico, el Bada Huesca se ha impuesto a domicilio al Ciudad Encantada, certificando su pase a la cuarta eliminatoria de la Copa Rey.

Marcador final del partido

Marcador final del partido

32- Ciudad Encantada (17+15): Leo Vial; Canyigueral (5), Martín Doldan (6), Thiago Alves (6), Adrián Nolasco (5), Sergio López (3), Perovic (6, 1p), siete inicial, Kilian Santana (p), Mendoza y Hugo López.

37-Bada Huesca (19+18): Jorge Gómez; Teixeira (9), Carmona (3), Camas (3), Carro, Oier García (3), Marco Mira (1), siete inicial, Daniel Arguillas (p), Alberto Val (2), Todorovic (3), Eloy Felez (2, 1p), Ariño (5), Alex Marcelo (4) y Bonanno (2).

Árbitros: Luque Cabrejas y Pascual Sánchez. Excluyeron, por parte visitante, a Carró y Val.

Marcador cada cinco minutos: 3-3, 7-7, 10-9, 13-13, 15-15, 17-19, descanso, 19-22, 21-24, 25-27, 28-32, 30-35 y 32-37.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la vuelta de la Tercera Eliminatoria de la Copa del Rey disputado en el polideportivo El Sargal ante unos 1.000 espectadores.

Y el Bada Huesca ya está en la nueva ronda de la Copa del Rey donde entran Aranda, Cangas, Anaita y Benidorm. El sueño de entrar en la final a 8 se acerca. Mañana es el sorteo. Carró quería ganar los dos partidos y el equipo traccionó de forma admirable. Es cierto que Cuenca se encuentra con la gasolina justa atosigado por las lesiones, pero también lo estuvo la semana anterior en el Palacio de los Deportes y dejó el sello de ser un buen equipo. No es quinto por casualidad. El Sargal no es una pista cómoda. Menos cuando es el último partido del año y la parroquia local está convocada a una remontada con carácter de épica. El siete de Nolasco llegó con cuatro goles de ventaja a la cita y muchas palabras que invitaban al optimismo. Es cierto que cuando te enfrentas a un partido así, tampoco puedes decir otra cosa. Solo se puede hablar encima del 40×20 y menudo discurso echó el siete altoaragonés.

La ida acabó con la duda de qué habría pasado si Vial hubiera salido de inicio. Esta tarde Cuenca lo puso en el arranque y el juego del Bada pronto despejó la duda. El primero en llevarla redonda a la red fue Oier cuando no se había cumplido el primer minuto de juego. Y a partir de allí, labor de desgaste, de zapa y de mucha igualdad para acabar el primer acto con una tímida ventaja del Bada que automáticamente se ampliaba con la renta de la ida. Al descanso se fue con un 17-19, aunque la diferencia real era de +6. Y luego el ambiente. Cuenca es una pista caliente. La parroquia local apretó hasta el final.

El segundo acto fue de gobierno altoaragonés. Cuenca se presentó con un generoso derroche de esfuerzo, aunque lastrado por las bajas con las que agota este año. Bada Huesca dominó con diferencias que no hicieron peligrar la eliminatoria. Además, su propuesta fue la de ir a un marcador alto por aquello de los goles en caso de empate a cuatro ya que cuantos más tantos en el casillero propio mejor. La victoria pone el broche al 2016, con el depósito de volver a hacer grande en esta competición intacto. Ahora toca recuperar y rearmarse. Lo bueno arranca en 2017.