El Club Atletismo Huesca, Corredores Oscenses y la Fundación Alcoraz, organizaban la VII San Silvestre Popular, de carácter no competitivo, que se celebraba este sábado, con recorrido infantil, y de mayores, donde destacaron un año más los participantes disfrazados. Todo lo recaudado va a beneficio de los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca de Huesca. Al terminar había una degustación de productos navideños.

Gran ambiente por las calles de Huesca en la carrera de este año / Foto: C.Pascual

Gran ambiente por las calles de Huesca en la carrera de este año / Foto: C.Pascual

Un gélido grado sobre cero marcaba en el termómetro de la Plaza de Navarra de la capital altoaragonesa y una sensación térmica sensiblemente inferior acompañó al más de millar de participantes en la San Silvestre de Huesca. Y contra el frío, una sonrisa. Bueno, y unos 100 litros de chocolate caliente que esperaban a los corredores disfrazados para la ocasión. Volvió a ser una tarde divertida para abrochar el año. Hay algunos clásicos. No solo hubo corredores vestidos de Papa Nöel, barbas blancas, porciones de pizzas, ‘maradonas’, juglares, luchadores de sumo, cabezas coronadas con cuernos de reno, piratas y romanos. Algunos empiezan a ser clásicos. Los dos espartanos, que hicieron el recorrido a buen ritmo, lanza y escudo en ristre destacaron, como el dragón chino que, ojo, en una distancia de 5,880 metros así es mucho esfuerzo el que hay que hacer.

La VII edición de la San Silvestre de la capital altoaragonesa se celebró sobre un recorrido circular al que hubo que dar cuatro vueltas y que transcurrió desde Plaza Navarra por Porches de Galicia, Coso Alto y las calles Amistad, Capuchinas, Parque, Rioja y San José de Calazanz para volver a la plaza Navarra. Previamente hubo una prueba para los más pequeñas sobre un recorrido de 888 metros.

Organizada por el Club Atletismo Huesca y a beneficio de los Hermanos de Cruz Blanca, la San Silvestre de Huesca tiene ese carácter popular, donde la mayor parte corre disfrazado y muy pocos a buscar tiempo. Fue una tarde entretenida como ocurrió en otras localidades como Villanúa, donde la San Silvestre goza de una gran salud y representación. En la edición de este año se fue ampliamente por encima de los 1.000 inscritos y con los disfraces como protagonistas de la San Silvestre más numerosa de la provincia de Huesca y la segunda de Aragón.

Fotos: C.Pascual