Sigue sin dejar la racha negativa el conjunto de Sergio Jiménez que perdía en el Palacio de los Deportes en esta ocasión ante Palencia. Los peñistas no pudieron con un rival que figura en la parte alta de la clasificación. La falta de acierto en los momentos claves del encuentro sigue siendo un lastre muy importante para un Magia Huesca que solamente ha sumado cuatro victorias en lo que va de temporada.

Marcador final del partido

Marcador final del partido

63-Magia Huesca: Jorge Lafuente (3), Gantt (16), Simovic (7), Fontet (6) y Gintvainis (5). Quinteto inicial. Sanz, Motos (12), Portalez (7), Bulic (7) y Pablo Pérez.

76-Palencia Quesos Cerrato: Bas (7), Daniel Rodríguez (24), Urko Otegi (2), Lamont (2) y Blanch (6). Quinteto inicial. Samb (10), Valge, Maldunas (11), Joan Tomás (3) y Zamora (11).

Parciales: 20-15, 14-26, 15-22 y 14-13.

Árbitros: Zafra-González.

Cortar una racha de seis derrotas consecutivas no es fácil. Menos cuando tienes una plantilla donde prima la juventud y el calendario de la LEB Oro es un carrusel de partidos sin casi un respiro para pensar. Si encima te toca en suerte Palencia todo se complica. Sí, el rival también pesa y ante la necesidad de coger el camino de la victoria no era el de esta tarde uno de los rivales más asequibles. Pero es lo que tiene el calendario. La derrota del Magia Huesca se fraguó poco a poco. Tras el fugaz primer cuarto donde los de Sergio Jiménez brillaron luego empezó a anochecer. Poco a poco. Sin prisa, pero sin pausa. A fuego lento se impuso el juego de un equipo manejado por un genial Dani Rodríguez ante un Magia que tiró de coraje, pero con un baloncesto menor.

El partido empezó con el Peñas en el diván. Sus tres primeros ataques, con lanzamientos claros no dejaron la bola dentro de la canasta. Toco tirar de lo de siempre. Con el depósito de gasolina lleno, Magia Huesca tiró de defensa bizarra. Un triple de Gantt ajustó el marcador a un 3-4 y sirvió para alfombrar un buen baloncesto. Con 12-6, Palencia pidió tiempo muerto. El Magia Huesca estaba cómodo. Buena defensa, mejor selección de lanzamiento y canastas fáciles para cerrar el primer cuarto con un 20-15.

Y a partir de allí otro partido. Palencia es lo que es gracias a un amplio abanico de jugadores con baloncesto y capacidad de gestión. Y la lógica empezó a imponerse. No se descompuso ni con la técnica señalada a Blanch por un manotazo sin balón a Portalez que sirvió para poner el 24-17 en el electrónico. Se puede decir que fue la última vez que vio Magia a Palencia por el retrovisor. A partir de allí, el rival empezó a carburar y Dani Rodríguez a meter dos canastas consecutivas a las que Zamora sumó un triple estratosférico para dejar el marcador en un 34-36.

El primer acto concluyó con un 34-41, pero con esa sensación de que conforme pasaran los minutos, el Magia Huesca se iba a ir diluyendo ante un Palencia con la maquinaria mucho más engrasada, pese a que Otegi veía el partido desde el banquillo con hielo en su rodilla izquierda desde hace muchos minutos. Con 43-56 y a poco más de 3 minutos para el final del tercer cuarto, una jugada era sintomática del quinteto local. Se le agotó el tiempo, pero más por falta de ideas que como resultado de la defensa del Palencia. Y allí se refleja lo que puede ser el problema del equipo. Sergio Jiménez probó ‘mil defensas’ superadas por el rival.

Palencia, con la victoria en el bolsillo se limitó a mantener las diferencias den el electrónico. Carente de urgencias era cuestión de llegar al último bocinazo con baloncesto control. La derrota del Magia no debe pasar de allí. Este Palencia, ahora mismo, es mucho más poderoso. La próxima jornada toca jugar en casa del Marín y allí no queda otra que ganar.

Fotos: C.Pascual