Miles de oscenses se congregaron este sábado en torno al fuego que emanaba la tradicional hoguera en honor a San Vicente para disfrutar del popular reparto de patatas asadas, longaniza y churros en conmemoración al santo.

HOGUERA DE SAN VICENTE 01

Gran ambiente ante la hoguera / Foto; C.Pascual

El desapacible frío tradicional en estas fechas no fue ningún impedimento para que miles de oscenses acudieran un año más a Ronda Agustinos con el objetivo de desfilar en busca de la castiza distribución de patatas asadas, longaniza y churros. Las llamas y la música tradicional ayudaron a combatir la huraña climatología que caracteriza a esta festividad.

Se avisó del comienzo del evento con unos fuegos artificiales que decoraron el nocturno cielo de Huesca con coloridos dibujos y atronadores sonidos para admiración de pequeños y mayores (no tanto para timoratos y el público canino). Ataviados con ropas aislantes, la gente de todas las edades se armó de paciencia y adoptó un ritmo procesionario hacia la típica ración, que estaba siendo repartida al final del recorrido por simpáticas mairalesas. Un segundo itinerario conducía hacia un pequeño remolque convertido en improvisada churrería encargada de dispensar unos cuantos churro sa cada ciudadano que respetaba el orden de paso. Para lamento de algún médico, la población más veterana parecía ser la que más contenta estaba con su avituallamiento; observando también felices sonrisas entre el público más joven que pronto encontró entretenimiento con sus contemporáneos.

A la celebración se personaron diferentes autoridades locales para hacer acto de presencia en la popular cita y estar en contacto con los ciudadanos oscenses, que tuvieron un comportamiento cívico que ayudó a que no hubiera que lamentar incidentes. Las calles colindantes fueron cortadas al tráfico por la Policía Local desviando a los vehículos por Camila Gracia, Ronda Montearagón y Paseo Lucas Mallada; recuperando la normalidad al término del acto.

Las últimas brasas murieron bien entrada la madrugada y hasta su agonía estuvieron acompañadas por ciudadanos que se acercaron a contemplar como el fuego en honor a San Vicente fue encendido un año más, capaz de reunir a sus vecinos para compartir al raso una gélida tarde de enero.

El fuego duró hasta muy entrada la noche / Foto: Raúl Capablo

El fuego duró hasta muy entrada la noche / Foto: Raúl Capablo