La Sociedad Deportiva Huesca ha hecho oficial la prórroga del vínculo con Álvaro Vadillo, cuyo anterior acuerdo finalizaba en junio de este año y ahora pertenecerá a la entidad azulgrana un curso más.

Vadillo en el partido contra el Girona en el Alcoraz / Foto: C.Pascual

Vadillo en el partido contra el Girona en el Alcoraz / Foto: C.Pascual

Era uno de los deberes que se había puesto el Huesca para este año, cerrar cuanto antes la renovación de un Álvaro Vadillo (Puerto Real, 12 de septiembre de 1994) que parece estar contento en la entidad y ha decidido alargar su contrato una temporada más. Llegó en el pasado verano y firmó por una temporada, pero los buenos números y sensaciones que está reviviendo en el Alto Aragón le han animado a aceptar la propuesta de renovación planteada por la entidad oscense, que así asegura la vestimenta azulgrana del gaditano en el próximo ejercicio.

A sus casi 23 años, Vadillo está volviendo a disfrutar del fútbol profesional. Criado futbolísticamente en el Real Betis Balompié, se unió a la entidad hace nueve años cuando era un juvenil. Debutó en Primera División gracias a Pepe Mel en 2011 poco antes de soplar diecisiete velas, convirtiéndose en el jugador verdiblanco más joven que debutaba en la élite. Ese mismo año comenzó su calvario con las lesiones cuando se rompió el ligamento cruzado de su rodilla derecha. Se recuperó y regresó a la disciplina bética, asentándose con el primer equipo en 2013.

En julio de 2014 nuevamente la mala fortuna golpeaba a Álvaro, que volvía a sufrir otra lesión de rodilla que le mantuvo apartado de los terrenos de juego varios meses. Comenzó su pequeño declive ya que dejó de contar para el cuerpo técnico, que primero estuvo dirigido por Mel y luego por Juan Merino, actual entrenador del Nàstic de Tarragona. Buscó una salida en forma de cesión y llegó a un acuerdo con el Rayo Vallecano, pero la directiva no le dejó marchar. Estuvo en blanco buena parte de la temporada y en verano de 2016 finalizó su etapa como verdiblanco al no llegar a un acuerdo para la renovación.

Fue entonces, como agente libre, cuando recaló en un Huesca que le recibió con los brazos abiertos. Tutelado por un Anquela que le suele exigir, consciente de su potencial, ha vuelto a disfrutar de su profesión y se ha convertido en apenas siete meses en un jugador importante dentro del plantel. Ha jugado 18 partidos y ha anotado tres goles (Almería, Mirandés y UCAM), méritos que han ayudado a que todas las partes se pusieran de acuerdo para mantener al futbolista en El Alcoraz, por lo menos, hasta junio de 2018.