Los oscenses solamente mantuvieron el tipo ante Breogán en el primer cuarto en el que terminaron dos abajo en el marcador, a partir de ahí fueron de mal en peor para terminar perdiendo el partido por 21 puntos de diferencia.

Marcador final del partido

Marcador final del partido

65-Magia Huesca: Gintvainis (10), Lafuente, Gantt (12), Fontet (6) y Bulic (4). Quinteto inicial. Motos (19), Gunjina, Portalez y Pérez (7).

86-Cafés Candelas Breogán: Huertas (12), Arco (8), Josep Franch (6), Gilling (18), Harrison (18). Quinteto inicial. Juan Fernández (6), Iván Cruz (8), Olayinka (8) y Quintela (2).

Árbitros: Mendoza y Areste. Eliminados Bulic del Magila Huesca.

Parciales: 20-22, 11-28, 21-17 y 13-19.

Hubo diez minutos de baloncesto y treinta de desgarro. Peñas y Breogán ofrecieron un primer cuarto de equilibrio, con sensación de que había posibilidades de ver un partido equilibrado, pero la realidad fue otra. Breogán tanteó al Peñas, estudió sus puntos débiles, los analizó y por si tuviera necesidad de un algo más los de Guillermo Arenas se deshilacharon conforme avanzó el partido. El segundo cuarto (11-28) ajustó lo que dicta la clasificación: un equipo en la pelea por el play-off y otro por salir del furgón de cola.

Peñas ofrece pundonor en cada acción de juego, sea en ataque o en defensa. Pero la impresión es que vive en una permanente pretemporada. Le ocurrió con Sergio Jiménez y salvo en el primer partido de Arenas en el banquillo, también ahora. Sea por lo que sea no acaba de traccionar, de coser un ritmo de juego. Mantiene la función con impulsos y así es muy difícil ganar a un equipo que con la de esta noche suma 14 victorias cuando uno tan solo tiene cinco en su casillero.

Juan Fernández, el base de Breogán ofreció un primer acto completo. Descosió con su juego la defensa de un Peñas que además no encontró el aro rival. Con un Magia Huesca demasiado fallón en ataque, el quinteto gallego encontró una autopista para irse en el electrónico. No hacía falta que marcara un alto ritmo de juego. Le bastó ver cómo Peñas se encogía ante su aro. Los gallegos se fueron al vestuario con un 31-50 y con la sensación de que ya tenía el partido encarrilado.

El segundo acto tuvo el aliciente de un par de triples consecutivos de Peñas que alimentaron la posibilidad de una remontada. Se enchufó a la vida con ese oxígeno para poner un 45-56 en el electrónico que llevó a Nacho Lezcano a pedir un tiempo muerto y agitar a su equipo. Un triple de Gintvainis sirvió para poner el partido en esa frontera imaginaria de tan solo 10 abajo (50-60). Breogán olió una posible remontada y la cercenó de forma rápida. Del 52-64 pasó en un abrir y cerrar de ojos a un 54-74 para matar cualquier ilusión de un Peñas que terminó viendo de lejos al quinteto gallego (65-86).

Fotos: C.Pascual