Este pasado fin de semana se acabaron de despejar las incógnitas sobre los equipos que competirían durante la próxima temporada en Segunda División. Tres equipos ascendieron a la élite mientras cuatro descendieron de categoría para dejar hueco a otras tantas entidades que suben desde Segunda B. Así queda la categoría de plata española para disputar la temporada 2017/2018 y éstos son los veintiún equipos a los que se enfrentará la Sociedad Deportiva Huesca en los meses venideros.

El Levante UD fue el primer equipo que dijo adiós a LaLiga 1|2|3. Con varias semanas por delante para llegar al término del ejercicio regular, el cuadro granota certificaba su ascenso a Primera División con una notable diferencia de puntos que hacía justicia a lo mostrado sobre el verde. En el segundo puesto que daba acceso directo a la élite consiguió colocarse el Girona FC tras varios años consecutivos de amargos desenlaces quedándose a las puertas del cielo. Por último, el tercer equipo que acompaña a ambos es el Getafe CF después de obrar una histórica remontada frente al Tenerife en el resultado global de la eliminatoria que ponía el broche de oro a una temporada que gracias a la llegada de Bordalás se puede calificar como sobresaliente.

Sus tres plazas serán ocupadas por las entidades que descienden esta temporada desde Primera División:

– Granada CF: Fue el primer equipo que certificó la pérdida de categoría. A finales de abril se confirmó el ocaso nazarí, que puso fin a seis años consecutivas en la élite española. La próxima temporada compartirán división con el Huesca pero, a priori, teniendo objetivos distintos.

– CA Osasuna: Apenas una temporada después de ascender a través de la promoción de ascenso, el conjunto navarro volverá al fútbol de plata para jugar ahí durante el próximo curso tras una campaña inestable entre los veinte mejores equipos de España. Su objetivo también parece ser recuperar el puesto perdido.

– Real Sporting de Gijón: El equipo asturiano confió en el actual entrenador del Huesca (Rubi) para evitar el descenso que finalmente acabó llegando a mediados de mayo. Tras dos temporadas consecutivas jugando en Primera, la institución gijonesa volverá a compartir categoría con el cuadro oscense.

Un total de quince equipos consiguieron el pasado curso la permanencia, incluido el propio Huesca que se permitió soñar durante unas semanas más. Para algunos era su objetivo prioritario y para otros terminó siendo un pobre premio de consolación a una temporada que no se desarrolló cómo se había intuido durante el anterior verano. De esta forma, las catorce entidades que, sin incluir al conjunto oscense, seguirán un año más en Segunda División son:

– CD Tenerife: Quedó apeado por el Getafe en el último partido de la promoción de ascenso y todavía hoy sigue doliendo aquella eliminación tras llegar al partido de vuelta con el marcador a favor. Su intención para el próximo ejercicio será sin duda quitarse esa espina y terminar logrando el deseado ascenso que ya se vieron alcanzando esta vez tras cuatro campañas seguidas en el fútbol de plata.

– Cádiz CF: La entidad andaluza casi consigue sumar dos ascensos de categoría consecutivos pero también se quedó rozando la Primera División con la yema de los dedos en su primer año por Segunda tras ascender desde Segunda B. Después de una gran temporada, los pupilos de Álvaro Cervera fueron eliminados precisamente por el CD Tenerife en la promoción de ascenso, aplazando para la siguiente temporada el objetivo de regresar a la élite.

– Real Valladolid: La escuadra pucelana vivirá su cuarta temporada consecutiva en Segunda División después de una temporada irregular que casi termina con su clasificación para la promoción de ascenso, quedando fuera por culpa de los buenos resultados azulgranas. Su objetivo de cara al próximo ejercicio también será el de estar en esa pelea por subir de categoría deseando tener más fortuna que en la campaña recién finalizada.

– Real Oviedo: Con Juan Antonio Albacete Anquela en el banquillo, el reto carbayón es conseguir llegar a Primera División tras el que será su tercer año consecutivo en Segunda. Apoyados por una fuerte inversión mejicana, y conociendo el carácter del jienense, la plantilla se mostrará competitiva aspirando a estar coronando la tabla desde finales de agosto.

– CD Lugo: La institución gallega comenzó el pasado curso como un cohete pero poco a poco fue descendiendo en la tabla hasta ocupar la zona intermedia. El cuadro lucense aspira a tener una regularidad que le siga manteniendo en el fútbol de plata la próxima campaña sin descartar soñar con mayores logros en la que será su sexta temporada consecutiva en Segunda.

– Córdoba CF: Los aciagos resultados hicieron peligrar la presencia del club cordobés en Segunda División hasta prácticamente el desenlace de la competición. Su proyecto deportivo naufragó en las orillas de la realidad, consiguiendo amarrar la categoría a tiempo para suspiro de sus aficionados y dirigentes. La próxima temporada seguirá siendo un rival temido aunque estará visto con otros ojos, siendo su deseo primario el ascenso de categoría tras tres temporadas estando en el fútbol de plata.

– CF Reus: En su primera temporada militando dentro del mundo profesional, el cuadro tarraconense buscará con pasión el simple pero complejo objetivo de conseguir la permanencia asentando las bases de un proyecto con futuro prometedor. Humildad, trabajo e ilusión intentarán seguir siendo sus valores representativos.

– Rayo Vallecano: Llamado a estar peleando por el ascenso, la perspectiva rayista cambió pronto a corto plazo tras observar los primeros resultados del ejercicio. El baile en su banquillo encontró al músico ideal cuando apostó por un entrenador de la casa que terminó firmando los mejores números y dando la mejor imagen sobre el verde. Con el verano por delante, depende cómo se gestione la plantilla este club podría aspirar a volver a Primera tras dos años en Segunda.

– Sevilla Atlético: La próxima temporada ya no será el único filial que juegue en Segunda División pero sí que pretende ser el más vistoso y prolífico de la categoría. Pocos confiaban en la competitividad que iban a presentar los chicos del Pizjuán pero con el paso de las semanas demostraron ser una de las canteras más productivas y efectivas de España. Los jugadores más destacados darán un paso al frente pero vendrán nuevos talentos por descubrir que tal vez puedan seguir maravillando al espectador por segundo año consecutivo.

– Gimnàstic de Tarragona: Un fuerte arreón final permitió que el equipo catalán atara la salvación con suspense. Durante los primeros días del verano se ha movido rápido para intentar consolidar cuanto antes la plantilla que presente batalla el próximo curso, que será el tercero consecutivo desde que ascendieran en 2015.

– UD Almería: Peleó contra el descenso y acabó ganando el combate aunque durante muchos asaltos parecía noqueado sobre la lona. Sin querer sufrir en demasía, el próximo año buscarán atar la permanencia como máxima prioridad para evitar un enloquecimiento de los tensiómetros durante su tercera campaña consecutiva en Segunda División.

– Real Zaragoza: Salvado por la campana, el histórico equipo aragonés vivió la peor temporada de su historia y casi finaliza con un descenso de categoría que hubiese resultado fatídico para la supervivencia de la entidad. Se apresuró en contratar a un Director Deportivo en febrero arrebatándoselo al vecino para pensar en el futuro más que en el presente, recurriendo también como medida de urgencia a un entrenador de la casa para intentar salvar los muebles o lo que quedaba de ellos. Sin comenzar oficialmente el mercado estival de fichajes ya anunció y presentó a varias incorporaciones demostrando la premura que tiene por pasar página y mirar al horizonte esperanzados, confiando en abandonar la Segunda División tras cinco años seguidos en ella.

– CD Numancia: La entidad soriana, acostumbrada a deambular por el ecuador de la clasificación, se ha visto esta temporada muy próxima de Segunda B pero finalmente consiguió permanecer en la categoría de plata. Su estilo rocoso permanecerá una campaña más en el fútbol profesional intentando no pasar tantos apuros en la que será su novena campaña consecutiva como equipo de plata.

– AD Alcorcón: Hasta la última semana de competición no tuvo clara su presencia el próximo año en la segunda categoría española pero finalmente acabó logrando una dulce salvación. La entidad alfarera ya no se codea con los equipos punteros pero para la próxima campaña intentará, al menos, asentarse de nuevo en la zona tranquila durante su octava temporada consecutiva en Segunda.

Como cada año, cuatro entidades ocuparon las posiciones más bajas de la tabla descendiendo a Segunda División B. En esta ocasión, dos históricos también retrocedieron de categoría cuando sus planes eran acabar por arriba:

– UCAM Murcia: Llegó con opciones matemáticas al último partido de la temporada regular pero no consiguió sumar los tres puntos indispensables para evitar el descenso. La entidad murciana perdía su puesto en el fútbol profesional tan solo un año después de haberlo conseguido.

– RCD Mallorca: Una estrepitosa temporada acabó hundiendo al equipo balear, que aspiraba a ser uno de los conjuntos batalladores por el ascenso. La consecución de resultados negativos acabó mandando al cuadro bermellón al fútbol de bronce tras cuatro campañas consecutivas en Segunda División y, antes, dieciséis en Primera.

– Elche CF: Otro clásico del fútbol español merodeará la próxima campaña por el fútbol modesto. La irregularidad se hizo constante y terminó mandando al equipo alicantino a Segunda División B dos años después de haber estado en Primera.

– CD Mirandés: El conjunto burgalés llegó a estar muy alto en la clasificación pero tras una avería en su motor acabó descendiendo en picado por la tabla hasta acabar siniestrado en el último puesto de la misma. Ni el revulsivo Pablo Alfaro pudo evitar que el equipo representativo de Miranda de Ebro perdiera una categoría en la que llevaba sin interrupción desde 2012.

Estas cuatro plazas que quedaban vacantes, como cada año, serán ocupadas por los clubes que han logrado ascender desde Segunda División B y que este año, como curiosidad, han resultado ser los cuatro campeones de los respectivos grupos.

– Lorca FC: El rey del Grupo IV lograba el ascenso a Segunda División tras derrotar al Albacete Balompié en la final entre campeones. Un empate logrado durante el partido de ida hizo que los chicos entrenados por el mediático David Vidal alcanzaran su sueño. Al técnico gallego le prometieron entrenar al equipo si conseguía el ascenso pero finalmente dicha promesa no se cumplió para indignación del protagonista y también de media España simpatizante del técnico. El club murciano está dirigido por un empresario chino, Xu Genbao, que promete una fuerte inversión para confeccionar una ambiciosa plantilla que presente lucha en la categoría.

–  Cultural Leonesa: El club castellano-leonés regresaba a Segunda División tras cuarenta y dos años fuera de él ganando nada más y nada menos que al FC Barcelona B por un global de 4-1, donde el extremo Álex Gallar (pretendido por el Huesca) causó una gran actuación. Campeón del Grupo I, la próxima temporada competirá en el fútbol profesional prometiendo intensidad y coraje cada fin de semana.

– FC Barcelona B: El primer filial culé supo reponerse de la derrota ante la Cultural y apostó por seguir peleando en la repesca para intentar aprovechar esa oportunidad que te brinda el haber quedado campeón de tu grupo. Una vez coronado el Grupo III, el joven Barça derrotó primero al Cartagena y luego al Racing de Santander para regresar al fútbol profesional dos años después y competir con el Sevilla Atlético por ser el mejor filial de Segunda División, aunque ambos sin posibilidades legislativas de ascenso.

– Albacete Balompié: La entidad albaceteña también ascendió de categoría recorriendo el camino largo tras haber quedado eliminada por el Lorca en el primer emparejamiento. Como Campeón del Grupo II, el equipo manchego superó en la repesca primero al Atlético Baleares y más tarde en la segunda final al Valencia Mestalla, volviendo a Segunda División un año después de descender.

Estos son los veintiún equipos que se presentarán delante de la SD Huesca durante la próxima temporada en Segunda División. A priori ningún rival parece sencillo pero será la competición y el paso de las jornadas quién lo dictamine. Por delante queda todo un verano para ver constantes movimientos dentro de todas las plantillas con el firme objetivo de arrancar la competición con las mayores garantías para alcanzar los diferentes objetivos propuestos.