Necesitaba el Levitec Huesca la victoria para aferrarse a ese objetivo y eliminar a un rival directo y no solo consiguió. Firmó una primera parte más que aceptable y se diluyó en la segunda.

Marcador final del partido

74-Levitec Huesca: Dani García (3), Haws (16), De Blas (2), Gjuroski (13) y Hartwich (4). Quinteto inicial. Jonson (8), Opong (2), Nurger (13), Sans (10) y Karahodzic (3).

77-Foca Lleida: Chapela (1), Djuran (27), Mbaye (4), Quintela (14) y Kyei (6). Quinteto inicial. Feliu (4), Stutz (10), Steel, O’Neal Cleare (10) y Dukanovic (1).

Parciales: 24-23, 21-16, 12-12, 17-26.

Árbitros: García, Lázaro, Lucas.

Arenas anunció que el partido contra el Lleida reunía todos los requisitos de que los nervios y la tensión aparecieran cuando queda tan poco por jugar y el premio de acceder al play off es tan goloso que los cuarenta minutos tuvieron de todo. Necesitaba el Levitec Huesca la victoria para aferrarse a ese objetivo y eliminar a un rival directo y no solo consiguió. Firmó una primera parte más que aceptable y se diluyó en la segunda. Le faltó al quinteto de Arenas un punto de madurez y otro de suerte. Y cuando todo está tan apretado, los detalles cuentan y pesan.

Fue un partido de dos caras. Amarró los dos primeros cuartos el Peñas con dominio en el electrónico. Sorprendió Lleida de inicio con Djuran muy suelto en el ataque. Hasta que el Peñas encontró la forma para frenarlo hizo daño a un Peñas que estuvo más vivo cuando pudo correr. Con Johnson llevando la dirección estuvo el equipo más fresco y cerró el cuarto con un 24-23 reflejo de la igualdad entre ambos quintetos.

El segundo cuarto fue el mejor de los de Arenas pese a que el peligro llegaba por la acumulación de personales. Marcaba diferencias en el marcador (35-28 y 40-31) pero sin desbordar a un Lleida que si bien Feliu no aparecía y Quintela lo hacía poco tenía en su juego interior la mejor manera de estar dentro del partido.

El tercer cuarto fue pobre en acierto y Peñas tuvo en Gjuroski a su jugador más determinante. Encadenó dos buenos triples pero allí estaba Djuran para impedir que el quinteto local se creciera. El Levitec se desarmó en los diez últimos minutos. La escasa diferencia que había acumulado se diluyó en el último tramo. Y cuando uno falla, el rival no desaprovecha la ocasión. Lleida dio la vuelta al electrónico y nunca le pesó el hecho de que estaba ante una de las últimas oportunidades de colarse en el play off y sigue teniéndolo realmente difícil. Pero creyó hasta llevarse la victoria.

Fotos: C.Pascual