El número 7 es el signo del intelecto, el pensamiento, el análisis psíquico, el idealismo y la sabiduría. Y siete son las victorias que encadena ya el Bada Huesca.

Marcador final del partido

23-BM Nava: Lamariano (p), Marugán (2), Da Silva (4), Andrés Alonso (1), Mota (2), Seabra, D’Antino (2). Siete inicial. Patotski (ps), Bernabéu, Ajo (1), Moyano (2), Marugán, Rosales, Pérez Arce (7) y Pablo Herranz.

28-Bada Huesca: Espinha (p), Carmona (1), Marcelo (), Montoya (5), Gucek (1), Asier Nieto (4), Adrià Pérez (4). Siete inicial. Dani Arguillas (ps), Tioumentsev (1), Rodrigo Benites, Oier (4), Sergio Pérez (5), Malo (2), Aleksandr, Joao Pinto (1), Paul Alonso.

Parciales cada cinco minutos: 0-2, 3-3, 4-7, 5-10, 6-13, 9-16 (descanso) 12-17, 15-19, 16-21, 18-22, 19-25, 23-28.

Árbitros: Bustamante-Álvarez. Excluidos Andrés Alonso; Adrià Pérez, Rodrigo Benites por el Bada Huesca.

El Bada Huesca acaba de certificar sobre el 40×20 del BM Nava la 7ª victoria consecutiva. Y otra curiosidad sobre el 7. Según la numerología, el 7 es compatible con el 8, que abre la alianza efectiva para lograr objetivos de todo tipo. El sábado visita a la Catedral, partido en Pamplona contra el Anaitasuna Bueno, al final, numerología. Y con 7 jugadores en el ataque ha buscado Nava durante buena parte del segundo acto arruinar la victoria de Bada Huesca.

El Bada Huesca sigue incolume cada vez que juega esta Asobal desde que perdiera contra Bidasoa. Ha firmado en Nava un triunfo cimentado desde la defensa y el ritmo. Atrás es como un montón de músculos que forman una gran muralla. Y además solidaria. Demasiados brazos para los rivales. Se encuentra uno con una bola y cuatro brazos, dos cuerpos, cuatro piernas. Un follón de gente para poder pasar. Y eso te permite robar, correr, marcar y ganar los partidos. Si además en estático basculas al rival lo suficiente para lanzar todo es más fácil. Y eso que Lamariano no es mal portero, precisamente, ni la defensa del siete segoviano es imberbe.

Y si a tu defensa le añades ritmo de juego, el siete de enfrente tiene un problema, un serio problema porque no hay quien baje una marcha. El siete inicial se difumina. Que Tioumentsev lleva un buen ritmo, sale Sergio para seguir cavando distancia. Y quien habla del central habla de cualquier otro puesto. Nava pidió su segundo tiempo muerto sin llegar a los veinte minutos de juego y 4-10 en el marcador.

Y es que Bada siguió a velocidad de crucero en el primer acto. Nunca dio un balón por perdido, siempre fue solidario en defensa con un 6:0 de mucha calidad que le permitió robar y correr para cerrar con 9-18 la primera parte.

Nava cambió porteros para iniciar el segundo acto. Apareció el exAdemar León Patotski para liar al Bada. Y sus dos primeras intervenciones, paradas. Un 0-3 afeó un poquito lo hecho y Asier Nieto rompió la tendencia. Nava mejoró en defensa, colocó a dos pivotes en ataque, se la jugó con siete jugadores en ataque, clavó un parcial de 6-2 y obligó a parar el reloj a Nolasco.

Bada no se descompuso y contuvo al nava en un intercambio de goles. El hecho de que Patotski habilitara a un nuevo jugador tiene serios riesgos y más con tanto tiempo para el bocinazo final. Con 15 minutos para el final, volvió Lamariano a la portería y Nava siguió con su misma filosofía de ataque. Llegó a ponerse a tres (18-21) y una parada de Arguillas en un uno contra uno dolió mucho a Nava.

Arguillas firmó varias buenas paradas y esa jugada de Nava de atacar con siete le costó más de un tanto. Allí Miguel Malo fue especialmente acertado. Y cuando vas abajo y ves que el rival te sigue haciendo daño todo se hace más difícil. Es cierto que los segovianos se acercaron y también que se diluyeron después de probarlo todo.

Fotos: Daniel Pérez