El Bada Huesca ha derotado al BM Sinfín en Santander, el siete altoaragonés ha vuelto a demostrar su fortaleza mental y que es un motor diésel engrasado, pero que necesita ajustes para ser mejor.

Marcador final del partido

25-BM Sinfín: Carvalho (p), Isra (p), Ramiro (8), Zungri, Lon (2), Vallés (7), Dimitrievski (3), Pla (5). Siete inicial. Israel Marín (ps), Muñiz, Blázquez, Postigo, Lastra, Alonso, Basualdo, Nazario, Israel castro, Marín Castro.

29-Bada Huesca: Espinha (p), Carmona (4), Nieto, Tioumentsev (2), Benites (1), Gucek (1), Adrià (2). Siete inicial. Arguillas (ps), Montoya (1), Mosquera, Alex Marcelo (5), Sergio Pérez (4), Miguel Malo (4), Joao Pinto (5).

Parciales cada cinco minutos: 3-2, 4-3, 7-5, 9-10, 10-12,11-14 (descanso) 14-15, 17-17, 20-19, 21-22, 22-24, 25-29.

Árbitros: Jorge Escudero-Jesús Escudero. Excluido Muñiz por Sinfín; Adrià Pérez y Sanabria por Bada Huesca.

Incidencias: Partido de la decimosexta jornada de la Liga Sacyr ASOBAL, celebrado en el Pabellón La Albericia sin público.

Sinfín mandó en el electrónico con alguna diferencia de +2, pero no pasó de allí. Bada siempre lo tuvo cerca haciéndole sentir que estaba en el partido y Joao Pinto colocó el 9-10 al filo de los primeros 20 minutos de juego.

El partido volvió a subrayar el guión de esta Asobal. Aquí no hay nada fácil. No hay un siete que te permita cierta relajación. Es cierto que hay partidos en los que te puedes poner el esmoquin en los últimos minutos del duelo, pero en la mayor parte uno se viste con el mono de faena. En algunos hasta con el pañuelo con cuatro nudos en la cabeza para evitar que el sudor te llegue a los ojos, te nuble la vista y las ideas. Vamos, que en esta Asobal hay que currar.

Sobre la pista igual no es tan bonito, pero a los jugadores de verdad les gusta ese equilibrio y el trabajo para romper la igualdad y marcar diferencias. El siete cántabro recibía a Bada Huesca después de encadenar una derrota -Benidorm, fuera- y un empate -Cisne, en casa- y no lo puso nada fácil de inicio ni de final.

El equilibrio se mantuvo hasta el minuto 25 cuando Miguel Malo firmó el 10-13. Diez minutos antes Nolasco había cambiado de porteros. Espinha no estaba fino y Arguillas firmó casi un 43% para llegar al descanso con 11-14 en el marcador. Lejos de cerrarse el partido se enloqueció.

El descanso le vino bien al siete cántabro. Un parcial de 2-0 le permitió cercar a un Bada Huesca que no aprovechó sus ocasiones delante de Carvalho y se empezó a poner feo con el 13-14 en el marcador sin llegar a los cinco primeros minutos del segundo acto.

Y este Bada es así. Su fortaleza le saca de los líos. De ver cerca las tablas puso una diferencia de +3 (14-17) en dos minutos. Y cuando lo mejor tenía, se hundió. Un parcial de 5-0 desarmó al siete altoaragonés. El 20-19 labrado en seis minutos obligó a construir un nuevo partido. Nolasco paró el reloj con 19-17 porque el rapapolvo de Sinfín era incuestionable y la victoria se puso al filo del precipicio. Tuvo que reaccionar. Volvió a refugiarse en su mentalidad y en su balonmano para entrar en los cinco últimos con un esperanzador 23-26 y tiempo muerto del rival.

Ya no hubo opción a la sorpresa y Bada sujetó la diferencia para marcar el 25-29 final que le da dos nuevos puntos y afronta mejor lo que le viene encima, que no es nada fácil. Vamos, que hasta asusta.

Fotos: Diego Gómez