Contundente derrota en el debut de la competición frente a un equipo castellano que superó al conjunto altoaragonés de principio a fin.
35-BM Valladolid: Bar (p,1), Jorge Serrano (4), Oliveria (6), Abdelzice (1), Ribeiro (3), Toledo (2), Díaz (2). Siete inicial. César Pérez (ps), Karapalevski (3), Alejandro Pisonero (1), Tao Gey-Emparan (2), Fodorean (3), Miguel Camino (1), Pablo Herrero (2), Jozinovic (1), Cabral (2).
25-Bada Huesca: Gabor Decsi (p), ‘Charly’ (1), Rafa Paulo (3), Nenadic (2), Parera (1), Suárez, Frank Cordiés (5) Ian Moya (4). Siete inicial. Tekaya (ps), Samuel Cordiés (5), Dani Pérez (2), Óscar García (1), De Souza, Tchitombi (1).
Parciales cada cinco minutos: 5-3, 8-4, 10-9, 14-11, 17-11, 18-14 (descanso) 20-15, 22-16, 23-18, 27-20, 32-21, 35-25.
Árbitros: Pérez – Toro. Excluidos Fodorean, Herrero, Jozinovic, Ribeiro por el BM Valladolid; Tchitombi, ‘Charly’, Parera, Nenadic por el Bada Huesca
El Bada Huesca sufrió una contundente derrota en su estreno en la Liga ASOBAL frente al Recoletas Atlético Valladolid, en un partido que dejó al descubierto numerosas carencias del equipo altoaragonés. El conjunto castellano dominó de principio a fin, desarbolando al Bada con un juego sólido y efectivo, liderado por un excepcional Bar, que marcó la pauta en ataque y defensa. El resultado final reflejó la superioridad vallisoletana, especialmente en los últimos diez minutos, donde el Bada fue claramente superado.
Desde el inicio, el Bada Huesca mostró problemas tanto en ataque como en defensa. Su principal fortaleza, la defensa, fue desbordada por el Valladolid, que encontró espacios con facilidad. El 6:0 defensivo castellano, descrito como un «bosque denso» de piernas y brazos, neutralizó los intentos ofensivos del Bada, que no logró conectar con su pivote, Artur Parera, ni generar peligro con lanzamientos exteriores. Además, los errores en los lanzamientos de siete metros y el desaprovechamiento de las superioridades numéricas fueron una constante, agravando la situación.
A pesar de un breve momento de esperanza con un empate a 10 en el minuto 16, el Valladolid reaccionó rápidamente, aprovechando cada fallo del Bada para abrir una brecha en el marcador (16-11 al descanso). En la segunda parte, los problemas persistieron, al Bada le costaba enormemente anotar, mientras que el Valladolid encontraba el gol con facilidad. Los hermanos Cordiés, especialmente Samuel, fueron de los pocos destacados en el ataque altoaragonés, pero sus esfuerzos no bastaron para contrarrestar la superioridad rival.
Los ajustes tácticos del Bada, como la entrada de Ian Moya y Óscar en posiciones avanzadas, no surtieron efecto. Cuando el equipo intentó acercarse en el marcador, el Valladolid aceleró y sentenció el encuentro, dejando al Bada sin opciones de remontada. La derrota pone en cuestión la solidez defensiva del equipo y evidencia la necesidad de mejorar la cohesión y efectividad ofensiva, en una liga que se espera muy competida. Este partido, aunque doloroso, ofrece al Bada Huesca lecciones valiosas para corregir errores de cara a futuros encuentros.