Jon Pérez Bolo analizó el duelo de este domingo en Burgos (18:30) destacando la dificultad del escenario, la necesidad de competir sin mirar la clasificación y la confianza en un equipo que, pese a las derrotas recientes, “es fuerte y se levanta” para revertir la situación.

El técnico de la SD Huesca calificó el partido como “muy difícil”, en un “escenario complicado con una afición que aprieta muchísimo”, ante “un gran equipo que está haciendo una grandísima temporada”. Bolo avanzó que el once estará decidido, “a falta de algún proceso gripal”, y subrayó la importancia de competir: “Si somos capaces de competir tendremos opciones, si no será muy difícil”.

Sobre la situación clasificatoria, fue claro: “Sabemos que estamos en puestos de descenso, pero no vamos a estar dándonos en la espalda con el látigo”. Insistió en centrarse en el próximo partido: “No vamos a mirar la clasificación, sino el partido de adelante. La única forma de salir de ahí es no mirando constantemente la clasificación”.

Tras las derrotas recientes, reconoció el golpe anímico, pero mantuvo la fe: “Cuando acaba el partido y has sido derrotado, todos estamos tristes y decaídos… Con lo que estamos haciendo no nos da, habrá que mirar por qué”. Aun así, remarcó: “Este equipo es fuerte y se levanta… Trabajamos a diario para que así sea”.

Respecto al mercado, Bolo señaló que esperan refuerzos: “Intentaremos acertar y, si llega alguien, valoraremos si entra en la convocatoria o no”, y admitió que “son necesarias” algunas salidas, aunque “nos duele tener que apartar a gente”. También habló del ruido externo: “Hay mucho ruido… el jugador está pendiente y no está centrado al 100 %”, algo que “no ayuda en nada”.

De cara al choque en Burgos, el mensaje fue nítido: “Tenemos que ser reconocibles y competitivos”, hacer un partido “serio, sin conceder muchas opciones al rival”, generar más ocasiones y “materializarlas”, tras un encuentro anterior en el que “tuvimos muchas acciones de poder hacer gol y no lo hicimos”.