Los de Rafa Sanz han estado absolutamente inmensos contra un equipazo y contra decisiones arbitrales más que dudosas.

66-CB Peñas: Scariolo (14), Stümer (14), Iglesias (4), Bastante (9) y Chapero (8) -cinco inicial-, Rubin de Celis (9), Isaac Nogués, Bellver (3), Malo (5).

71-Zamora: Powell (2), Round (10), Kalinicenko (6), Buckingham (19), Pautske (21) -cinco inicial-, Naspler (4), Peris (5), Shelist (4), Drame Illidge.

Árbitros: Sergio González y Gorka García Balzátegui.

Parciales: 12-20, 35-35 (descanso), 49-49 y 66-71.

El Lobe Huesca ha tuteado durante muchas fases del encuentro al Zamora, sólido líder del Grupo Oeste de LEB plata y consolida lo que de forma insistente defiende Rafa Sanz, que esta liga está muy equilibrada. Ambos equipos, como deslizaron los dos entrenadores en sus ruedas de prensa previas al encuentro, salieron a la cancha «con el cuchillo entre los dientes». Y eso se tradujo en férreas defensas, rapidez para salir al aro contrario y con las pulsaciones siempre altas. En la grada, el seleccionador nacional español Sergio Scariolo y su mujer, la exjugadora de baloncesto Blanca Ares, para ver sobre la pista a su hijo Alex.

El partido comenzó con mucho dinamismo. Los visitantes imponían su ley debajo de la zona, sustentados en el techo de la liga de 224 centímetros, Pauktsé. El lituano recibía una y otra vez debajo del aro, anotando con facilidad. Nada podían hacer Chapero y compañía para frenar las acometidas del techo de la liga. Los oscenses se atascaban en ataque y solo Scariolo y Martín Iglesias anotaban del lado peñista. Una canasta de Naspler en contraataque ponía la rentas en + 9 para los visitantes (4-13) y Rafa Sanz paraba el juego con su primer tiempo muerto.

El cordobés puso sobre la pista a los bases Rubín de Celis y Scariolo y los oscenses comenzaban a dominar más el tiempo de partido. Pauktsé seguía a lo suyo sacando faltas e intimidando mucho en defensa. El solito se bastaba para llevar a su equipo a una ventaja de ocho puntos a la finalización del primer cuarto (12-20). Sus números ya eran para enmarcar, 7 puntos, 4 rebotes y 12 valoración.

En el segundo cuarto, Lobe arrancó con otra cara, mostró su mejor versión. Tres canastas consecutivas, incluyendo un mate de Stümer lleno de fuerza, colocó a Lobe a 2 (18-20). Subió su defensa y apretó sobre todo el campo. Los oscenses robaron balones y anotaron desde la larga distancia. Los triples entraban con un Stümer colosal y Zamora se atascó. Lobe redujo diferencias con el paso del cuarto, y dos triples de Malo y Stümer le permitieron empatar a 35.

Tras la reanudación, ambos equipos espesaron sus ataques. Las defensas brillaban y ambos equipos sufrían para anotar. Una canasta de Chapero haciéndose fuerte bajo aros, fue la primera peñista con casi 4 minutos disputados. Ante la imposibilidad manifiesta de anotar bajo el aro, Guillermo Bastante cogió su fusil y encadenó tres triples para poner el 46-44 en el marcador. Zamora resistía el vendaval peñista con ataques largos finalizados con tiros de media distancia del ex peñista Round y Buckingham. Un triple foráneo sobre la bocina puso el 49-49.

En cuarto y definitivo periodo arrancó con Rubín de Celis de director de orquesta y puntos en sus manos. Scariolo se marcaba un «coast to coast» para poner cinco puntos de ventaja. Saulo Hernández detuvo el encuentro. Los azulones naufragaban ante un Lobe desatado. Y el líder ejerció de tal con Buckingham de francotirador para volver a mandar. La igualdad era máxima. Scariolo seguía suma y sigue con dos canastas llenas de vigor y fuerza. La segunda y rigurosa antideportiva de Stümer llevó al sueco al vestuario y minó las ofensivas peñistas con más de 4 minutos por disputarse. Lobe se agarraba al partido, pero un dudoso 2+1 complicaban las cosas para los oscenses (63-69) con 68 segundos por disputarse. Lobe no ha encontrado en ese tiempo los triples que sí logró a lo largo del encuentro y como no podía de ser de otra manera el lituano Pauksté machacaba el aro para certificar el 66-71.

Rafael Pérez
Fotos: C.Pascual