El jugador malagueño comparte un mensaje afirmando que «siempre di lo mejor de mí en la cancha».
Joaquín Muñoz, apodado «la avispa», ha cerrado una etapa inolvidable de seis años con la SD Huesca, club al que llegó siendo un joven de 19 años con el sueño de convertirse en futbolista profesional. En una emotiva carta de despedida, el extremo malagueño expresó su profundo agradecimiento y cariño hacia la institución que marcó su carrera y su vida personal. Subrayó que, durante su tiempo en el club, siempre se entregó al máximo en cada partido, luchando con pasión por el escudo azulgrana y dejando todo en el campo para honrar a la entidad que le dio la oportunidad de crecer.
En su mensaje, Muñoz destacó el impacto que Huesca tuvo en su desarrollo, no solo como futbolista, sino también como persona, forjando recuerdos imborrables y aprendizajes que llevará consigo siempre. Agradeció de manera especial a todos los estamentos del club: desde la directiva hasta los cuerpos técnicos que lo guiaron, pasando por el personal de utillería, lavandería, fisios y trabajadores de las oficinas y tiendas del club, a quienes reconoció por su dedicación y apoyo constante. También tuvo palabras de gratitud para sus compañeros de vestuario, a los que describió como un pilar fundamental en su día a día, brindándole apoyo tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Un apartado especial lo dedicó a la afición oscense, a la que elogió por enseñarle el verdadero significado del lema «Fieles Siempre sin Reblar». Según Muñoz, los hinchas no solo le mostraron la esencia del club, sino que también le demostraron cómo enfrentar las adversidades con resiliencia y pasión, convirtiéndose en una inspiración constante. Con 26 años, el jugador emprende ahora un nuevo rumbo profesional con la conciencia tranquila, sabiendo que siempre dio lo mejor de sí, aunque admite que hubo momentos de mayor y menor acierto en su rendimiento.
Muñoz cerró su despedida con un nudo en el corazón, expresando su gratitud infinita hacia Huesca, la ciudad que lo acogió y le permitió dar sus primeros pasos en el fútbol profesional. Aseguró que una parte de su corazón siempre permanecerá en el club y en la ciudad, deseando a la SD Huesca los mayores éxitos deportivos y personales en el futuro. Con un tono esperanzador, dejó la puerta abierta a un posible reencuentro, concluyendo con un sentido mensaje de cariño y compromiso eterno con el club que lo vio crecer.