El técnico reconoce que el equipo aún no está al nivel deseado en este segundo partido de pretemporada, marcado por las bajas, la carga física y la necesidad de dar un salto defensivo de cara a la segunda vuelta.

José Nolasco afronta el segundo amistoso de pretemporada con cautela. El entrenador admite que le habría gustado llegar en mejores condiciones, especialmente por las ausencias de jugadores importantes como Méris y Bruno, que siguen sin el alta médica pese a su buena evolución. Ambos volverán más adelante, ya que el cuerpo técnico prefiere no asumir riesgos, incluso tratándose de un partido amistoso.

El equipo continúa inmerso en una fase de carga física elevada y todavía le falta finura, algo que Nolasco considera normal al retrasarse ligeramente el inicio de la competición. En este contexto, el trabajo se centra tanto en aspectos defensivos como ofensivos, tratando de introducir progresivamente conceptos dentro del modelo de juego.

Para evitar sobrecargas, el técnico sigue contando con jugadores del segundo equipo y del juvenil, una dinámica que considera positiva. El amistoso ante Logroño será una buena prueba, ya que el conjunto riojano prepara la Copa de España y cuenta con una plantilla de gran nivel.

Más allá del resultado, el principal objetivo es la mejora defensiva. Nolasco fue claro al señalar que el equipo debe ser mucho más contundente atrás y no puede permitirse encajar tantos goles como en la primera vuelta. En ataque, lamenta no poder contar aún con Méris, cuya condición de zurdo aportaría variantes importantes, aunque confía en seguir mejorando en ese apartado.

En cuanto al mercado, el entrenador confirmó que no está cerrado. El club valora posibles incorporaciones si aparece una oportunidad interesante, especialmente teniendo en cuenta las bajas de larga duración de Carlos Molina y Rafa. Si surge un perfil que eleve el nivel del equipo, la entidad estará abierta a reforzarse.