El conjunto oscense cerró su pretemporada invernal con una dura derrota ante el Barcelona, marcada por la fragilidad defensiva y las pérdidas que facilitaron el contraataque azulgrana.
FC Barcelona: Guillem Martínez, Bazán (4), Djordje Cikusa (6), Jan Blas, N’Guessan (7), Sola (5), Martín (2), Ugalde (5), Grau (1), Quesada, Collado (1), Ortega (6), San Felipe (3), Petar Cikusa (5).
Bada Huesca: Decsi, Dani Perez (4), Fabricio (2), Ian Moya (2), Ignacio Suárez (7), Alfonso Rodríguez (2), Charly Pérez (4), Lorenzo Nasarre (1), Tchitombi (2), Parera (4), Nenadic (2), Marco Viñau, Acher Franco, Pablo Lacasa, Jero Cartagena, Toño Lasaosa (1), Bruno García, Frank Cordiés (1), Samuel Cordiés.
Marcador cada 5 minutos: 3-2, 6-4, 10-8, 17-11, 22-13, 26-16 (descanso), 31-19, 38-24, 44-29, 44-29, 45-30, 46-32.
El Bada Huesca no pudo competir de tú a tú ante el Barça y perdió con claridad en Lérida (46-32) en su último amistoso de la pretemporada invernal. El equipo dirigido por José Nolasco acusó la falta de consistencia defensiva y cometió numerosos errores que el conjunto azulgrana castigó con rapidez, especialmente en transiciones y contraataques.
Aunque el Barcelona contaba con varias ausencias por compromisos internacionales, mostró un nivel muy superior, combinando jugadores del primer equipo con jóvenes de la cantera. Los oscenses, por su parte, no lograron mantener la solidez atrás que buscaban, un problema que ya se había repetido en el anterior test en Logroño.
El Bada Huesca tuvo algunos momentos positivos, pero en líneas generales se mostró precipitado, intentando correr en exceso y perdiendo balones en situaciones comprometidas. Esa falta de control facilitó el ritmo alto del Barça, que aprovechó cada desajuste para ampliar diferencias.
Tras el partido, José Nolasco explicó que el objetivo principal era “estar duros y fuertes a nivel defensivo”, algo que reconoció que les había “costado”. Señaló que el equipo aguantó bien durante los primeros minutos, pero que tras las rotaciones perdió firmeza y encadenó pérdidas que derivaron en goles fáciles del rival.
En la segunda mitad, pese a contar más tiempo con los jugadores que serán habituales en la competición liguera, la mejoría fue insuficiente. El técnico consideró que el encuentro fue una prueba muy exigente y útil para la preparación, aunque lamentó la falta de control en ataque. “Hemos ido a correr y cuando juegas así con el Barça llevas todas las de perder”, concluyó.