El técnico de la SD Huesca destaca la fortaleza mental de su plantilla y pide repetir la imagen mostrada ante el Cádiz para sumar tres puntos vitales en El Alcoraz.
La SD Huesca ya cuenta las horas para su próximo compromiso liguero. A menos de 48 horas de recibir a la AD Ceuta en El Alcoraz, Jon Pérez Bolo ha comparecido ante los medios para analizar un duelo que califica de máxima relevancia. El técnico vasco tiene claro que la clave del éxito reside en la identidad propia: «Queremos ser el mejor Huesca posible y así podremos ganar».
Concentración y aprendizaje
Bolo no oculta que, aunque el equipo progresa, todavía hay flecos que pulir para evitar que los puntos se sigan escapando por la mínima. Pese a ver una línea ascendente, el entrenador es exigente con los suyos;«Estoy contento con la evolución en muchos aspectos pero no puedo estar contento por los detalles que se nos escapan los puntos. No podemos cometer ciertos errores porque en esta liga te penalizan. Contento por la evolución pero tenemos que dar muchísimo más».
Para el preparador azulgrana, la receta es sencilla pero requiere una concentración total; «Estamos ante un partido igual de importante que los demás. Tenemos que intentar minimizar errores y sacar todas las virtudes que tiene el equipo».
El factor Alcoraz y la unión del grupo
Uno de los puntos clave de la comparecencia ha sido el llamamiento a la grada. Bolo quiere que el estadio presente la misma atmósfera que en las grandes citas; «Pedimos tener el mismo ambiente, la unión como se dio contra el Cádiz. Apelamos a remar en la misma dirección. Tenemos que darle mucho a nuestra afición porque ellos nos dan mucho».
Respecto al rival, el técnico ha advertido de la peligrosidad de una AD Ceuta que no llegará a tierras aragonesas a especular; «Es un equipo alegre, con buenas transiciones, arriesgan, juegan muy bien. Tienen las cosas muy claras, pelean de principio a fin, es un rival duro».
«Grandes guerreros» para la batalla
A pesar de la situación clasificatoria, el mensaje final de Bolo ha sido de optimismo y confianza absoluta en el factor humano de su vestuario, destacando la resiliencia de sus jugadores; «Veo fuerte al equipo mentalmente. No podemos levantar el pie del acelerador. Saben lo que pueden dar y nuestro trabajo está en hacerles ver que ese es el camino. Esto va a ser largo. Las batallas más difíciles se las plantean a grandes guerreros y yo tengo a muchos guerreros y entre todos lo vamos a sacar adelante, seguro».