El Bada Huesca se mide este martes (20:00h) al UBU San Pablo Burgos en la segunda ronda de la Copa del Rey, en un duelo a partido único clave para recuperar sensaciones.
El Bada Huesca afronta una exigente eliminatoria copera ante el UBU San Pablo Burgos, un rival de División de Honor Plata diseñado para pelear por el ascenso. En la previa, el técnico José Nolasco ha incidido en la actitud con la que su equipo debe afrontar el choque.
El entrenador destaca el componente emocional del partido: «La eliminatoria tiene que ir cargada de adrenalina por parte de todos. Quieras o no, hay que tener tranquilidad y paciencia. No podemos hacerlo todo de forma rápida, pensando en ganar el domingo sin haber jugado antes».
Además, recalca la igualdad en este tipo de duelos: «Estamos hablando de una final. No siempre la gana el que a priori es favorito, porque a eso tienes que unir el querer ganarla a través del carácter».
Sobre el nuevo fichaje, Wilson Davyes, sigue a la espera de su tránsfer: «Son gestiones burocráticas a nivel internacional que no dependen de nosotros».
Por su parte, Ignacio Suárez señala la importancia de volver a ganar: «Afrontamos el partido con ganas de encontrar una victoria». El jugador también pone el foco en el siguiente compromiso liguero: «El domingo tenemos una final en casa, así que el partido ante Burgos es una oportunidad idónea para coger buenas sensaciones y volver a la senda de la victoria».
Respecto al rival, advierte de su potencial: «Es un equipo diseñado para ascender, con grandes jugadores e individualidades que vamos a tener muy en cuenta en el partido. Han cambiado de entrenador y eso les dará un plus más en este momento de la temporada».
En clave copera, el objetivo es ambicioso: «La idea es repetir lo del año pasado en Copa y llegar lo más lejos posible. Fue una experiencia bonita y por supuesto que la queremos repetir».
El encuentro tendrá también un componente especial por la presencia de Miguel Malo, exjugador del Bada Huesca que ahora milita en el conjunto burgalés. Todo ello en un contexto complicado para los oscenses, que ocupan la 14ª posición en liga y siguen luchando por la permanencia.