El conjunto azulgrana empata en El Alcoraz frente a la Cultural en un partido gris, sin ideas ni carácter, y encadena casi dos meses sin conocer la victoria.
1-SD Huesca: Dani Jiménez; Carrillo, Piña, Pulido, Jordi Martín; Sielva (Javi Mier 46′), Seoane (Michael 79′), Portillo, Liberto (Escobar 79′), Dani Ojeda (Laquintana 16′) y Sergi Enrich (Enol 61′).
1-Cultural Leonesa: Edgar Badía; Víctor García, Rodri Suárez, Satrústegui (Tomás 66′), Roger Hinojo; Sergi Maestre, Thiago Ojeda (Bicho 63′), Calero (Sobrino 78′), Tresaco (Homam 78′), Luis Chacón y Ribeiro (Collado 63′).
Goles: 0-1, min. 8: Tresaco. 1-1, min. 30: Satrústegui (p.p.).
Árbitro: Luis Bestard. Amonesta con amarilla a Pulido, Laquintana, Mier, Carrillo, Jordi Martín y Escobar por parte de la SD Huesca; y a Thiago, Satrústegui, Hinojo y Tresaco por la Cultural. Mostró roja directa a David Martínez, miembro del cuerpo técnico de Oltra.
Incidencias: partido correspondiente la jornada 33 de LaLiga Hypermotion disputado en El Alcoraz ante 5.592 espectadores.
La SD Huesca sigue atrapada en una espiral negativa de la que no encuentra salida. Ni siquiera ante el colista de la categoría fue capaz de reencontrarse con el triunfo. El empate en El Alcoraz, en una desapacible tarde de Miércoles Santo, prolonga la mala racha de un equipo bloqueado mentalmente, sin fútbol ni soluciones.
El encuentro comenzó con sobresaltos, reflejo del nerviosismo que domina a los azulgranas. Tras un inicio frenético, fue la Cultural quien golpeó primero con un gran tanto de Tresaco, silenciando a una grada que acudía con más fe que convicción. El Huesca, lejos de reaccionar con claridad, encontró el empate en una acción fortuita tras un gol en propia puerta de Satrústegui.
La primera mitad dejó en evidencia los problemas estructurales del equipo: dificultades en la salida de balón, falta de ideas en ataque y un juego espeso. A ello se sumó la lesión de Ojeda, que agravó aún más el panorama para los de Oltra.
En la segunda parte, el guion no cambió. Mucho tanteo, poco riesgo y escasas ocasiones claras. Los cambios introducidos no lograron revitalizar a un Huesca plano, que solo generó peligro en acciones aisladas. Enol tuvo la más clara, pero su disparo no encontró portería.
El empate final sabe a derrota para un equipo que no levanta cabeza y que ve cómo su situación se agrava jornada tras jornada. Sin rumbo, sin confianza y sin resultados, el Huesca continúa cargando con su particular cruz en una temporada que se encamina hacia un desenlace preocupante.