A pesar del doloroso descenso tras 15 años en la élite, el club altoaragonés apuesta por la continuidad del técnico ilicitano, quien cumplirá su decimoséptima temporada en la entidad con el firme objetivo de devolver al equipo a la máxima categoría del balonmano español.
El Bada Huesca ha tomado una decisión tan estratégica como cargada de simbolismo para el futuro inmediato de la entidad. José Nolasco, la figura más trascendental en la historia moderna del balonmano oscense, ha renovado su contrato y cumplirá su decimoséptima temporada al frente del banquillo del conjunto altoaragonés. Esta continuidad oficializa el ambicioso reto del club de regresar cuanto antes a la primera categoría del deporte nacional, en la que será su segunda campaña consecutiva en la División de Honor de Plata. El anuncio llega, además, con un importante valor de planificación, antes de que finalice el presente curso y con la última jornada de liga y la Copa del Rey todavía por disputarse.
La renovación se produce apenas unos días después del durísimo golpe anímico y deportivo que supuso el descenso matemático, consumado en el Palacio de los Deportes. Tras la derrota frente al Logroño (un encuentro donde el pabellón oscense registró una espectacular entrada de 2.807 espectadores que empujaron hasta el último segundo), el equipo se quedó sin margen de maniobra debido también a las victorias de sus rivales directos, el Puente Genil y el Nava.
Aquel fatídico día puso fin a una de las etapas más brillantes del deporte en Huesca: 15 temporadas consecutivas en la Liga ASOBAL. La campaña ha estado marcada por una tremenda irregularidad, un lastre de lesiones y la incapacidad de puntuar en los duelos directos que terminaron penalizando al equipo de forma definitiva.
Sin embargo, la directiva ha optado por la estabilidad en lugar de la revolución. En menos de 72 horas se ha pasado de la comparecencia de un Nolasco visiblemente afectado, que pedía «perdón» a la afición local y no aseguraba su futuro, a la firma de un nuevo acuerdo que demuestra que el compromiso mutuo sigue intacto.
Nolasco es, sin lugar a dudas, el gran arquitecto del balonmano en Huesca. El técnico ilicitano aterrizó en el Alto Aragón en la temporada 2010/11, precisamente cuando el club militaba en la División de Plata, logrando un histórico ascenso a la élite en ese mismo primer año. Bajo su dirección, el Bada Huesca no solo se consolidó en la máxima categoría, sino que llegó a competir en Europa y a convertirse en uno de los proyectos más estables y respetados de la geografía nacional.
Ahora, con la confirmación de que Nolasco seguirá llevando las riendas, el Bada Huesca inicia un proceso de «reseteo» obligatorio pero con las máximas garantías de ambición. Mantener intacta la esencia del banquillo es el primer paso en firme de un proyecto que se niega a resignarse y que ya trabaja con la mirada puesta en recuperar el lugar que por historia y afición le corresponde.