Los oscenses firman una gesta heroica tras tumbar al anfitrión Horneo Alicante en un final de infarto. El equipo de Nolasco se medirá este sábado al Bidasoa Irún en un duelo que podría valer un billete europeo.
31- Eón Alicante: Failde, Robledo (5), Parker (6), Oliver, Moreno, Borragán (4), Barreto (5, 1p) – equipo inicial- Montoya (5), Aarón (2), Méndez (1), Torrico (2), Abdallah (1) Dimitrievski , Domenech (ps).
32-Bada Huesca: Ben Tekaya, Alfonso Rodríguez (1),Saa (2), Tchitombi (4), Samuel Cordiés (4), Parera (6) e Ian Moya (3) – equipo inicial- Nenadic (1), Davyes, Fabricio, Dani Pérez (8, 7p), Óscar, Ignacio Suárez (1), Charly Pérez (1), Rafa Paulo (1), Decsi (ps).
Marcador cada 5 minutos: 3-2, 5-5, 9-9, 10-10, 12-13, 17-18 (descanso), 20-21, 23-23, 26-25, 28-27, 31-32.
Árbitros: Raúl Oyartzun y Aritz Zaragueta. Excluyeron a Dimitrievski, Oliver, Moreno y Parker, del Alicante, y a Fabricio, Óscar y Moya, del Bada.
El Bada Huesca se clasificó de forma brillante para las semifinales de la Copa del Rey tras derrotar por un ajustadísimo 31-32 al Eón Horneo Alicante, el equipo anfitrión, en un partido vibrante que se resolvió en los últimos segundos. El conjunto dirigido por José Francisco Nolasco ofreció una versión radicalmente distinta a la de la Liga Asobal, derrochando fe, coraje y una intensidad defensiva encomiable para sobreponerse a las bajas y al factor cancha. Con este triunfo, los oscenses se plantan en la antesala de la final, donde este sábado (19:15 horas) se verán las caras con el Bidasoa Irún. Una cita histórica que, además, podría otorgar una plaza europea si el Barça cumple los pronósticos en la otra semifinal.
Máxima igualdad y un Ben Tekaya salvador
El encuentro arrancó con imprecisiones en ambos bandos. A Bada Huesca le costaba fluir en ataque, pero la retaguardia y las intervenciones de un inspirado Ben Tekaya sostuvieron al equipo en los peores momentos (1-1). Nolasco apostó de inicio por una defensa 5:1 que mutó a una 3:2:1, logrando cortocircuitar el ataque alicantino y permitiendo al Huesca ponerse por delante gracias a las contras de Ian Moya y a la tremenda aportación del pívot Artur Parera, a la postre nombrado Hombre del Partido.
El intercambio de golpes fue constante. Alicante castigaba con el poderoso lanzamiento exterior de Lewis Parker, mientras que Huesca encontraba oxígeno en los extremos con Saa y Rafa Paulo. Un infalible Dani Pérez desde los siete metros mantuvo la ventaja oscense (12-13) en un tramo final de la primera parte marcado por las exclusiones en ambos conjuntos. En el último suspiro antes del descanso, un error en la pizarra de Nolasco regaló el balón a los locales, pero Ben Tekaya firmó un paradón antológico para marchar a los vestuarios con mínima ventaja aragonesa (17-18).
Sufrimiento, fe y un desenlace de infarto
La segunda mitad mantuvo el mismo guion de taquicardia. Iván Montoya empezó a hacer mucho daño en los seis metros para Alicante, colocando a los locales arriba (22-21). Sin embargo, la fe del Bada Huesca no se resquebrajó. Las internadas de Tchitombi y el acierto de Parera contrarrestaban el empuje de Parker, que seguía siendo un dolor de cabeza.
La situación se complicó a falta de diez minutos cuando los alicantinos abrieron una brecha de dos goles (25-23 y posteriormente 28-26), sumado a una exclusión de Drasko. Lejos de rendirse, el cuadro oscense se aferró a la épica. Dani Pérez volvió a afilar la puntería desde la línea de penalti y un golazo de Tchitombi, complementado por otra parada clave de Ben Tekaya, restableció las tablas.
A falta de dos minutos, el electrónico reflejaba un dramático 31-31. Tras una pérdida alicantina, Nolasco paró el crono para diseñar la jugada definitiva. Apenas restaban 27 segundos y el equipo estaba amenazado de pasivo cuando Samu Cordiés se inventó un auténtico golazo para certificar el 31-32.
Alicante quemó sus últimas naves en un final agónico en el que Ian Moya fue excluido por frenar a Parker. Pero en el último suspiro, Artur Parera cortó el balón definitivo, desatando la locura en el bando oscense. El Bada Huesca ya está entre los cuatro mejores y este sábado se jugará el todo por el todo por un sueño que parecía imposible: volver a Europa.