La altoaragonesa logra el oro individual en la Comunidad Valenciana tras imponerse en una manga decisiva de máxima tensión a la cuatro veces campeona mundial Anja Groot. Enfocada desde el primer día en sumar para la selección española, la deportista de El Temple firma una gesta histórica que premia años de trabajo colectivo.
La pesca deportiva española está de enhorabuena. La altoaragonesa Nuria Mallada, natural de El Temple, se ha proclamado campeona del mundo de pesca en agua dulce en la categoría de damas tras una actuación memorable en la Comunidad Valenciana. El certamen internacional, celebrado entre el 15 y el 22 de agosto, supuso un hito al ser la primera vez que la región acogía este evento de máximo nivel organizado por la Federació de Pesca de la Comunitat Valenciana (FPCV). Todavía digiriendo el éxito, la propia deportista reconoce que «todavía cuesta asimilarlo» y que cerrar el campeonato en lo más alto del podio «en casa es una sensación increíble».
El camino hacia la gloria individual no formaba parte de la hoja de ruta inicial de Mallada, cuyo compromiso estuvo volcado desde la jornada inaugural en el rendimiento global del equipo nacional. «Yo fui desde el principio muy centrada en ayudar al equipo todo lo posible, en aportar lo máximo en cada manga y en hacer mi pesca pensando también en el resultado de España. Ese era el objetivo principal», explica la aragonesa. Sin embargo, su enorme regularidad en las aguas valencianas terminó catapultándola a la primera posición de la tabla: «No era algo que tuviera como objetivo principal al empezar, pero evidentemente conseguirlo ha sido una alegría enorme».
La resolución del Mundial dejó además un enfrentamiento para el recuerdo en la manga final, donde la pescadora de El Temple tuvo que medirse cara a cara con la neerlandesa Anja Groot, auténtica leyenda de la disciplina con cuatro títulos mundiales en su haber. Mallada rememora la intensidad de ese momento decisivo: «Poder competir de tú a tú con una pescadora de su nivel, después de todo lo que ha conseguido, fue increíble. Fue una manga con muchísima tensión y emoción, y poder acabar ganándola hizo que el momento fuera todavía más especial».
Lejos de atribuirse el éxito en exclusiva, la nueva campeona del mundo enfatiza que este trofeo es la recompensa a una larga trayectoria de preparación compartida con su entorno más cercano. «Esto no es fruto de un día. Llevamos muchos años trabajando para conseguir momentos como este, y detrás hay muchísima gente: mis compañeras, el staff, mi familia, amigos y también muchas personas que nos han ayudado de manera desinteresada durante todo este tiempo», señala la atleta, concluyendo que «aunque sea mi nombre el que aparece en la clasificación individual, este título es de mucha más gente».