Aunque el conjunto oscense logró adelantarse 3-2 en los primeros minutos, la superioridad del Barça se hizo evidente con el paso del tiempo, especialmente gracias al muro infranqueable que levantó Nielsen en la portería, frustrando las esperanzas locales y asegurando un triunfo contundente para los azulgranas.

21-Bada Huesca: Gabor Decsi, Rafael Paulo (6), Javier Borragán (3), Miguel Malo (2), Artur Parera (1), Frank Coriés (1) y Adriá Pérez (3) (siete inicial), Óscar García (1), Ignacio Suárez (1), Drasko Nenadic (2), Ian Moya (1), Fabrizio de Sousa, Samuel Coriés.

39- FC Barcelona: Emil Nielsen, Aleix Gómez (5), Dika Mem (4), Richardson (4), Makuc (2), Petrus, Aitor Ariño (3) (siete inicial), Antonio Bazán (5), Palomino (1), Cikusa (3), N’Guessan (3), Wanne (1), Janc (1), Carlsbogard (1) y Javi Rodríguez (6).

Arbitros: Tania Rodríguez y Lorena García. Exclusiones a Frak Cordiés por Bada Huesca y Wanne, Janc, Aitor Ariño por Barcelona.

Incidencias: Día del Club con 2.372 espectadores.

Parciales cada cinco minutos: 2-1, 4-3, 5-5, 5-9, 6-14, 7-16 (descanso), 10-19,12-23, 14-27, 17-30, 20-35,

El técnico del Bada Huesca ya había dicho en rueda de prensa que se jugaría a lo que el Barça quisiera. Es tanta la diferencia que el conjunto catalán puede hacer con cualquier rival lo que quiera. En cuanto lo necesita pone la marcha necesaria y se va en el electrónico. O en otros casos decide tomárselo con cierta parsimonia. La única seguridad es que el equipo de Ortega gana en las competiciones nacionales al paso de la oca o al paso que le dé la gana.

Los primeros quince minutos del partido de esta tarde en el Palacio han dejado ver a un Bada Huesca inspirado, con un Gabor Decsi bajo palos que ha firmaba un 50% de acierto en los quince primeros minutos ante un Barça que jugaba con motor diésel.

A los cinco minutos, Frank Cordiés se retiró con molestias y entró en el 22. El susto quedó en nada. Menos mal. El partido solo tenía la incógnita por despejar la de cuándo el Barça iba a decir aquello de ‘Esto es todo amigos’. Es que es un equipo de dibujos animados. Hace las cosas fáciles. Nielsen, un porterazo con cara de niño, echó la cancela y empezó a arruinar los ataques de un Bada Huesca completamente desactivado; era parada y contra. Así, el Barça te acribilla.

Y del 5-5 con 15 minutos de juego se pasó a un 5-9 sin llegar a los 20. El Barça se puso en modo tuneladora y acabó la primera parte con un claro 7-16. El Bada Huesca topaba contra un 6:0 férreo, un bosque de tipos muy grandes que cerraban huecos y anulaban a Parera que no le llegaba la redonda con claridad y cuando lo hacía aparecía Nielsen para apagar la luz.

El segundo acto fue más de lo mismo. Bada Huesa se movió en el deseo de competir ante un gigante y dejar la mejor imagen ante una afición que siempre aplaudió cada gol y cada buena defensa. El Barça puso sobre la pista a Filip Saric –hijo del mítico Danijel Saric- con Mem, Petrus y Bazán de guardia pretoriana. En el minuto 40, Arguillas entró por Gabor Decsi.

El ritmo que impone el Barça en cada partido es brutal. Agotan por calidad y porque chocar contra tipos así te consume la energía. Y eso implica que los fallos se incrementen contra un rival que es como un equipo de demolición. Sin llegar al minuto 45 dominaban 14-26 en un partido que ya no existía y con un Nolasco vehemente con los suyos por los fallos en las pérdidas de balón.

Fotos: C.Pascual