La SD Huesca ha ganado al Sporting en El Alcoraz, frena su mala racha de resultados y firma una gran victoria para celebrar de la mejor forma posible su 60 cupleaños.

3-SD Huesca: Dani Jiménez; Loureiro, Rubén Pulido, Jorge Pulido; Valentín (Hugo Vallejo 46′), Javi Pérez (Sergi Enrich 71′), Sielva, Kortajarena, Vilarrasa: Joaquín (Toni Abad 96′), Soko (Jordi Martín 88′).

2-Sporting de Gijón: Joel; Sánchez, Olaetxea, Maras, Rosas; Gelabert (Nico Serrano 68′), Méndez, Martín, Dotor (Campuzano 88′); Juan Otero (Caicedo 71′), Dubasin.

Goles: 0-1 min. 20 Nacho Méndez. 1-1 min.47 Soko. 2-1 min. 45+8 Pulido. 2-2 min 54. Otero (p). 3-2 min. 90+3 Jordi Martín.

Árbitro: Manuel Jesús Orellana. Amonesta con amarilla a Joaquín, Rubén Pulido y Jorge Pulido por los locales, y a Olaetxea, Caicedo,  Christian Joel y a Rubén Alves (entrenador) por los visitantes y mostro tarjeta roja directa al Fisioterapeuta de la SD Huesca Miguel Ángel Ortiz.

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 33 de LaLiga Hypermotion disputado en El Alcoraz ante 6.718 espectadores.

El Huesca, dirigido por Hidalgo, llegaba con la necesidad de reaccionar tras un mal momento, mientras que el Sporting, entrenado por Rubén Albés, se presentaba con varias bajas y dudas tras resultados recientes poco favorables. Hidalgo mantuvo su esquema habitual, basado en el sacrificio defensivo, solidez sin balón y la búsqueda de espacios para contragolpear, aunque introdujo tres novedades en el once: Rubén Pulido sustituyó a Blasco en defensa, Valentín ocupó el lateral derecho en lugar de Abad, y Sielva entró en el centro del campo por Sergi Enrich. Estas modificaciones, apoyadas en la recuperación de cinco jugadores, dieron al equipo un fondo de armario clave.

El partido comenzó con un Sporting más efectivo. Antes de los 15 minutos, un incidente marcó el juego: Valentín sufrió un golpe fortuito tras una mala caída en el área rival, lo que detuvo el encuentro varios minutos. Mientras el lateral estaba fuera del campo esperando reingresar, el Sporting aprovechó la superioridad numérica temporal. Nacho Méndez, capitán asturiano, abrió el marcador con un remate ajustado al lado derecho de Dani Jiménez tras una carrera bien ejecutada. Sin embargo, el Huesca respondió rápido: apenas un minuto después, Soko tuvo una ocasión clara en el área pequeña, pero su disparo se fue por encima del travesaño.

El gol obligó al Huesca a ajustar su propuesta, algo que no le suele gustar al equipo de Hidalgo, poco acostumbrado a remontar. Sin embargo, cuando lo hace, suele brillar. El Huesca es letal a balón parado, y pronto lo demostró. Primero avisó con una falta sobre Joaquín y un lanzamiento de Sielva que buscó la escuadra de Joel, portero del Sporting. La presión oscense creció, y Soko volvió a intentarlo con un disparo potente que Joel desvió con una gran intervención. A la tercera llegó el empate: Rubén Pulido colgó un balón al área, Kortajarena remató de cabeza y, tras un rebote, el “killer” del Huesca marcó su undécimo gol de la temporada. Poco después, Jorge Pulido le dio la vuelta al marcador en un córner de Vilarrasa, empujando el balón, con el pecho, casi en la línea tras un barullo en el área que generó protestas del Sporting, aunque el tanto fue validado.

La segunda parte arrancó con polémica. El VAR intervino y señaló un penalti por una acción de Joaquín defendiendo a Dubasin, aunque el malagueño evitó la segunda amarilla. Otero empató para el Sporting desde los once metros.

Como en la primera mitad, el Huesca reaccionó al instante: Kortajarena cabeceó ajustado al palo, pero Joel, nuevamente decisivo, lo evitó. El partido entró en una fase de dominio oscense. Un pase largo de Sielva encontró a Joaquín, pero la defensa asturiana desvió el balón justo antes de que Soko rematara. Kortajarena y Soko siguieron generando peligro, aunque la falta de puntería y las intervenciones defensivas del Sporting, como una salvada de Caicedo bajo palos tras un córner, mantenían el empate.

En los minutos finales, el encuentro se convirtió en un intercambio de golpes. Caicedo, ya amonestado, arriesgó con una entrada dura sobre Jorge Pulido, mientras Sielva probó con un disparo alto pero bien ejecutado. Cuando el partido agonizaba, Jordi Martín recogió un balón en el área grande y lo mandó al fondo de la red, desatando la euforia en el Alcoraz y manteniendo vivo el sueño del ascenso. Aún hubo tiempo para una última ocasión: Sergi Enrich, generoso, cedió un balón a Vilarrasa, pero la defensa del Sporting lo interceptó.

En resumen, el Huesca se llevó una victoria trabajada gracias a su insistencia, su eficacia a balón parado y el acierto de jugadores como Jorge Pulido, Kortajarena y Jordi Martín. El Sporting, pese a sus momentos de calidad, pagó caro sus carencias defensivas y las bajas.

El partido dejó al Huesca aferrado a la lucha por el playoff y al Sporting mirando de reojo el descenso, en una categoría donde cada detalle cuenta.