El Alcoraz vivió una tarde inolvidable que ya es parte de la leyenda azulgrana. Frente al líder, el Elche, contra el tiempo y las sombras de la incertidumbre, la SD Huesca mostró garra, pasión y táctica para lograr una épica remontada. Con un 2-1 en el 93′, sellaron una victoria que retumba como un rugido de esperanza en la fase más crucial del torneo.

2-SD Huesca: Pérez, R. Pulido (Abad, 64′), Vilarrasa (Vallejo, 76′), Valentín, Loureiro, J. Pulido (Joaquín, 76′), Sielva (González, 64′), Kortajarena, Hernández (Unzueta, 80′), Enrich y Soko.

1-Elche CF: Dituro, Donald, Affengruber, Bigas, Núñez (Gaspar, 85′), Plano (Álvarez, 72′), Fernández (Castro, 72′), Aguado (Martín, 85′), Febas, Valera, Ghenzouani (Izquierdo, 63′).

Goles: 0-1, Núñez min. 29; 1-1, Diego González min. 79; 2-1, Joaquín min. 93.

Árbitro: Germán Cid Camacho. Amonestó a los locales Sielva, R. Pulido, J. Pulido, Unzueta, Joaquín y Antonio Hidalgo (entrenador) y a los visitantes Aguado y Eder Sarabia (entrenador). Expulsó a Germán Valera por doble amarilla (12′ y 58′).

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 40 de la segunda división disputado en El Alcoraz ante 6.194 aficionados, unos 500 de ellos visitantes.

El partido comenzó con un Elche dominante, fiel a su posición en lo más alto de la tabla. Los ilicitanos, dirigidos por Eder Sarabia, controlaron la posesión y generaron peligro en el área oscense. En el minuto 24, un error defensivo de Huesca permitió al Elche adelantarse con un gol que silenció momentáneamente a la grada. El tanto, obra de un remate preciso tras una jugada colectiva, reflejó la calidad del líder. Sin embargo, los oscenses, bajo la batuta de Antonio Hidalgo, no se amilanarón y comenzarón a responder con transiciones rápidas lideradas por Óscar Sielva.

En la segunda mitad, Huesca salió con una actitud renovada. Hidalgo ajustó piezas, dando entrada a Diego González para reforzar la zaga y aportar solidez en los balones parados. La presión alta de los locales empezó a incomodar a un Elche que, aunque sólido, cedía espacios. En el minuto 79, tras un córner perfectamente ejecutado, Diego González conectó con el balón de una manera inapelable que igualó el marcador, haciendo estallar a El Alcoraz. El gol dio alas al Huesca, que olió la posibilidad de la victoria.

Cuando el empate parecía el desenlace más probable, llegó el momento de la magia. En el minuto 93, Joaquín Muñoz, tras una galopada por la banda izquierda, recibió un pase filtrado y definió con frialdad ante el portero ilicitano, desatando la locura en las gradas. El 2-1 definitivo fue un premio a la insistencia y al corazón de un Huesca que no dejó de creer y no rebló nunca.

Con esta victoria, la SD Huesca suma tres puntos, reafirmando su fortaleza como local, que en los últimos partidos había perdido, y sigue a tiro de los puestos de playoff. El partido dejó claro que Huesca está listo para pelear por grandes objetivos en esta recta final de la temporada.

La afición oscense despidió a su equipo con una ovación, consciente de que este triunfo puede ser un punto de inflexión en la temporada. Ahora, Huesca mira al futuro con optimismo, dispuesto a seguir soñando en grande y esperando algún traspiés de Granada o Almería.