La gimnasta aragonesa brilla con tres oros junto al equipo sénior en Cluj-Napoca (Rumanía), y España se prepara con impulso para el Mundial de Río.

Inés Bergua y el conjunto sénior de la Selección Española de gimnasia rítmica han brillado nuevamente en la élite mundial. En Cluj-Napoca (Rumanía), el equipo nacional logró un nuevo hito en la última Copa del Mundo previa al Mundial, conquistando tres oros: en la general, en la final de 5 cintas y en el ejercicio mixto (aros y pelotas).

Con este desempeño, la gimnasta de Huesca consolida su liderazgo en un equipo imbatible que acumula dos tripletes consecutivos, tras los obtenidos en el Europeo de Estonia. El conjunto español, integrado por Inés Bergua, Andrea Fernández, Andrea Corral, Lucía Muñoz, Salma Solaun y Marina Cortelles, demostró su fortaleza.

La competición arrancó el viernes con un sobresaliente ejercicio de 5 cintas, donde España marcó la mejor nota de la temporada (26.900), situándose como favorita. El sábado, pese a pequeños errores en el ejercicio mixto, el equipo mantuvo el liderato en la general gracias a su sólido debut.

El domingo llegó el momento cumbre. En la final de 5 cintas, España ejecutó un montaje casi perfecto, con una leve caída, logrando una histórica puntuación de 27.200 (12.700 en dificultad, 7.750 en artístico y 6.750 en ejecución), superando a Polonia (26.950) y Bulgaria (26.550). En el ejercicio mixto, el equipo desplegó una actuación impecable al ritmo de una mezcla musical con toques brasileiros y españoles, alcanzando 27.300 puntos (12.500 en dificultad, 7.850 en artístico y 6.950 en ejecución), cerca de los 27.700 del Europeo. Polonia fue segunda (26.650) e Italia, tercera (25.200).

Este triunfo en Rumanía es la última prueba antes del Mundial de Río de Janeiro (20-24 de agosto). España llega en su mejor momento, con confianza, precisión y una ejecución que ha superado a potencias como Bulgaria, Israel, Italia y Alemania. Desde la Real Federación Española de Gimnasia destacan que “el equipo ha marcado un hito contundente”, enviando un claro mensaje a rivales como China, Brasil y México, especialmente a las brasileñas, que competirán en casa con aspiraciones de podio.