El SD Huesca Femenino, bajo la batuta de Verónica Rodríguez, salió al campo con una intensidad desbordante en este encuentro de pretemporada, dejando claro que su preparación para la temporada 2024/25 en la Segunda RFEF va por buen camino.

Desde el pitido inicial, las azulgranas dominaron el juego con una presión alta y un fútbol fluido que desarboló al Valdefierro. El primer gol, una auténtica joya, llegó tras una combinación rápida por la banda izquierda: un pase milimétrico encontró a María Calderón, quien definió con un disparo cruzado imparable.

El segundo gol no se hizo esperar. Una jugada ensayada en un córner permitió a Manogué, rematar con potencia, haciendo inútil la estirada de la portera rival.

El tercer tanto, antes del descanso, fue la culminación de un recital ofensivo. Manogué de nuevo, con su característico manejo del balón, tejió una jugada individual que terminó con un disparo colocado al ángulo, dejando el marcador en un contundente 3-0.

La primera parte fue un monólogo del Huesca, que mostró ambición, precisión y hambre de gol.

Tras el descanso, el ritmo del partido cambió. El equipo rival ajustó su planteamiento, buscando contrarrestar el dominio oscense con mayor intensidad en el medio campo. Las azulgranas, algo más relajadas tras la ventaja volvieron a ver puerta con otro gol de María Calderón, a partir de aquí cedieron la iniciativa al rival. En una jugada aislada, un despiste defensivo en el área oscense dio lugar al 4-1, con un remate cercano que sorprendió a Carla por alto

El 4-1 final reflejó el dominio inicial del Huesca y un segundo tiempo más equilibrado.

La SD Huesca sigue afinando su puesta a punto para el arranque de la temporada. Este partido mostró la solidez del equipo en ataque y su capacidad para gestionar momentos de mayor presión, aunque con aspectos  por pulir.

Las azulgranas cerrarán su pretemporada con un último amistoso en Tudela frente al Osasuna Femenino, programado para el 30 de agosto a las 12:00 horas. Este duelo ante un rival de superior categoría será una prueba clave para calibrar el nivel del equipo antes del inicio oficial de la competición.