El combinado aragonés supera las bajas por lesiones y despliega un juego espectacular ante su rival castellano, conquistando así sus primeros dos puntos en la campaña.
28-Bada Huesca: Bekaya (p), Rafa Paulo (9), Samuel Cordiés (5), Parera (4), Tchitombi (3), Frank Cordiés (3), Dani Pérez (4). Siete inicial. Gabor Decsi (ps), Nenadic, Ian Moya, Ignacio Suárez, Álvarez, De Souza.
25-Villa de Aranda: Pau Guitart (p), Megías, Perera, Rogonovs (5), Iribar (5), Sladkowski (1), Cardoso (1), Berbel (1). Siete inicial. Linhares (ps), Huix (2), David López (4), Arias (2), González (3), Martínez, Poveda (1).
Parciales cada cinco minutos: 3-1, 3-1, 5-4, 8-6, 11-7, 15-11 (descanso) 16-12, 19-17, 22-19, 24-21, 27-23.
Árbitros: Martín Soria-Jesús Álvarez. Excluidos Dani Pérez (2), Ignacio Suárez, Ian Moya (roja) por el Bada Huesca; Iribar, Sladkowski (2), Martínez, Poveda, Huoix (2), Martínez, Arias por Villa de Aranda.
Cada partido del Bada Huesca en este inicio se torna en algo épico y eso que la competición acaba de arrancar. Ya pasó contra Valladolid y le ha ocurrido este sábado contra Villa de Aranda. Se ha sobrepuesto hasta a la roja de Ian Moya en el 44. Por desgracia, cada vez se acerca más el número de bajas con el de los que pueden jugar. Meter una marcha rápida contra los castellanos era la mejor forma de atisbar cierta tranquilidad para el tramo final. Al menos, ese era el deseo. Se ha vuelto a sufrir, a emocionar, a vivir con intensidad. A disfrutar de este deporte hasta el último segundo, aun con una renta de tres a poco menos de dos minutos para el final.
Bada activó su 6:0 con el mariscal Nenadic y Ian Moya en defensa por Chitombi y Parera en el ataque. Pronto emergió la figura de Bekaya para frenar la primera superioridad de Villa de Aranda. El problema es que Guitart, paraba o el ataque del Bada se atascaba hasta que Dani Pérez marcó desde el extremo para poner el 4-1 en el electrónico. Luego fue Rafa Paulo desde el otro extremo y Villa de Aranda paró el reloj.
Y los castellanos reaccionaron con tres goles rápidos. Empezó a defender en 9 metros y la tropa de Nolasco entró en serias dificultades. Con Meris lesionado y Yoel sin cambiar, Nolasco activó a un diestro en el lateral derecho dando a Samuel Cordiés el lateral izquierdo. Otra de las buenas noticias del Bada es que los 7 metros entraban. Al menos en mejor proporción que en la primera jornada. La mala noticia es que se fallaron dos ocasiones claras con 8-6 en el marcador. Rafa Paulo engatillaba dos 7 metros y no finalizaba dos contras en una primera parte del portugués con 6 tantos en su haber. Cosas del deporte.
Lo mejor es que nadie se amilanó. Bada Huesca mantuvo el mando en el electrónico contra un Villa de Aranda que le costaba, mucho, encontrar agujeros en la portería de Bekaya o superar a Gabor Decsi desde los 7 metros. Una doble exclusión a Huix pudo volver loco a Villa de Aranda y resulta que le sirvió para meter un parcial de 0-2 (14-11) y sirvió para que Nolasco pidiera un tiempo muerto con el que cerrar mejor el primer acto.
El segundo acto se abrió con un gol de Samuel Cordiés -cómo ha evolucionado el chaval- de costa a costa al estar Bada Huesca en superioridad. En la siguiente jugada metió una mano para robar la redonda. La principal duda que acechaba al siete aragonés es si iba a ser capaz de aguantar el brutal desgaste físico. Mermados en los cambios, con un rival con más posibilidad de meter piernas y brazos frescos hubo que apretar dientes y rendir al máximo. Aranda se acercó (16-14) y Nolasco paró el reloj.
Aranda había ajustado mejor su defensa, y desde allí empezó a construir su remontada ante un Bada al que le costaba encontrar huecos. En el momento de más agobio emergió Parera; ‘ratoneo’ una bola y finalizo otra desde 6 metros para poner el 19-17 ante un Pau Guitart que sumaba porcentajes favorables. Nolasco puso sobre la pista a Gabor Decsi y los nubarrones aparecían con la roja a Ian Moya. Todo se puso más difícil.
A los diez últimos minutos se entró con cuatro de renta, máxima tensión, un desgaste físico inmenso y un Villa de Aranda que veía que podía darle la vuelta al electrónico, que no podía bajar la presión ni dejar de poner el aliento en la nuca de los altoaragoneses. Se aguantó, sufriendo más de lo que el resultado final dictó: 28-25.