El Bada Huesca ha plantado cara al Bidasoa en el mítico Artaleku durante muchos minutos. La tropa de Nolasco empezó con el pie en el acelerador. Y, además, a fondo. Volvió a firmar un inicio de calidad, tal como hizo contra Granollers.

32-Bidasoa: Skrzyniarz (p), González (3), Mujica (2), Mielczarski (1), Da Silva, Jevtic (2), Tua (3). Siete inicial. Maciel (ps), Peciña, Esteban Salinas (3), Rodrigo Salinas (4), Nevado (1), Gorka Nieto (4), Dariel García (4), Nacho Vallés, Tito Díaz (5).

24-Bada Huesca: Gabor Decsi (p), Rafa Paulo (5), Samuel Cordiés (2), Ignacio Suárez (1), Artur Parera (1), Franc Cordiés (4), Daniel Pérez (5). Siete inicial. Tekaya (ps), Nenadic, Ian Moya (2), Yoel Cuni (3), De Souza, ‘Charly’, Tchitombi (1).

Parciales cada cinco minutos: 2-3, 3-5, 7-, 11-7, 14-9, 16-13 (descanso) 19-15, 22-16, 24-18, 26-19, 29-21, 32-24.

Árbitros: hermanos Escudero. Excluidos Jevtic (20’), Mielczarski (28’), Peciña (36’), Nevado (51’) por Bidasoa; Artur Parera (12’), Frank Cordiés (15’), Ian Moya (19`), Nenadic (22’), Cuni (38’).

Bada puso un 0-3 sobre el electrónico y le sostuvo el pulso a los irundarras hasta el minuto 13 cuando el exBM Huesca Rodrigo Salinas empató a 6. En la jugada anterior, la concatenación de dos minutos. Primero Artur Parera. Luego Frank, Ian Moya y Nenadic. Del 5-6, el marcador viajó al 14-8 y Bidasoa ya fue inalcanzable.

El partido dejó otra evidencia: el fondo de armario. Se vio contra los vallesanos en la anterior jornada y se ha vuelto a poner de manifiesto en Irún. El siete guipuzcoano es un equipo amplio y grande. Su plantilla es poderosa, tremenda. Aguantarle los 60 minutos de juego, en esta ASOBAL es complicado salvo para el Barça, pero ya se sabe que eso es otro nivel.

Que el Bada Huesca está en la buena línea de juego está claro; que con lo que tiene, ahora mismo, no le llega para hilvanar todos los minutos de buen juego contra los equipos que estarán en la parte noble de la clasificación, también. El siete aragonés sigue a la espera de que Tchitombi y Yoel Cuni cojan la velocidad de crucero. En todo equipo hay jugadores diferenciales. Y el central y el lateral están llamados a ser quienes marquen, precisamente, esas diferencias. Deben ser quienes en los momentos calientes se jueguen las bolas difíciles, que con su calidad den el pase imposible o el lanzamiento que nadie espera. Seguro que llegará. Pero de momento, no. Y eso lastra al equipo.

En el plano positivo, la efectividad desde los 7 metros. Rafa Paulo fue el ejecutor perfecto. Y es bueno que el portugués lleve el depósito de confianza. Habrá muchos encuentros donde será decisivo acabar así las jugadas y contra Bidasoa ha estado de 10.

Bada Huesca sigue, eso sí, fiel a su guión de no dar nunca su brazo a torcer. Sea quien sea el rival. Sobre el 40×20 de Arteleku tuvo momentos para descentrarse. La defensa de Bidaosa no es precisamente la de ser unas hermanas de la caridad. Todo lo contrario. En más de una jugada hubo la impresión de que su 6:0 podía haber recibido más sanciones. Pero no. A buen seguro que Artur Parera acabó contrariado. Otro partido del catalán donde el rival le sometió a placajes, quizá, más allá de lo permitido. Sacó varios siete metros al defensa irundarra pero la impresión es que pudo recibir alguno más.

Mientras el Bada Huesca espera que los lesionados terminen sus recuperaciones, mientras los llamados a ser diferenciales siguen quemando etapas para lograrlo, lo mejor es que el Bada Huesca presentó batalla contra un rival que, hoy por hoy, camina varios pasos por delante del siete aragonés. Más cuando en la segunda parte, el equipo se desarmó ante un Bidasoa que manejó el juego con tranquilidad.