El técnico del Huesca pide unidad y confianza antes del duelo ante el Andorra. Sergi Guilló asegura que el equipo no atraviesa una situación crítica, aunque reconoce la necesidad urgente de ganar para cambiar la dinámica y reforzar la moral del vestuario.

Sergi Guilló afronta el duelo de este sábado ante el Andorra (16:15h, El Alcoraz) con un mensaje de energía, realismo y ambición. El entrenador del Huesca insiste en que el equipo “no está en un momento crítico”, pese a las dos derrotas consecutivas, y subraya que “el objetivo no puede ser solo la salvación”. Confía en que una victoria permita “cambiar la mentalidad” y devolver la confianza a un grupo al que ve “unido y comprometido”.

El técnico alicantino admitió el desgaste físico tras cinco partidos en quince días, pero aseguró que no hay tiempo para lamentarse: “Hay que elegir a los que mejor estén y salir a ganar, no sirve otra cosa”. También destacó el papel de los veteranos como líderes en el vestuario y asumió su responsabilidad: “El principal responsable de levantar al equipo soy yo”.

Sobre el rival, Guilló advirtió del peligro del Andorra, “un equipo valiente, con mucho descaro y variantes con balón”, y apeló al apoyo del público: “Si alguien se enfada, que sea conmigo, no con los jugadores. Con la afición cerca estaremos más cerca de ganar”.

El entrenador del Huesca pidió evitar dramatismos y centrarse en “competir mejor y cuidar los detalles”, ya que muchos goles encajados llegan por desconexiones individuales. Con un mensaje firme, cerró su intervención con convicción: “Estoy seguro de que el equipo va a ganar partidos y salir de esta situación. Tenemos fuerza, energía y estamos todos a muerte”.