El conjunto azulgrana se impuso por la mínima gracias a un penalti convertido por Sielva y disfrutó de un estreno convincente con Jon Pérez Bolo, recuperando sensaciones tras una mala racha.
2-SD Huesca: Dani Jiménez; Carrillo (Ángel Pérez 83′), Pulido, Piña, Julio Alonso; Sielva, Jesús Álvarez, Portillo (Ro 83′), Dani Ojeda (Luna 73′); Kortajarena y Sergi Enrich (Enol 67′).
0-Sporting de Gijón: Yáñez; Guille Rosas, Curbelo (Bernal 88′), Perrin, Diego Sánchez; Nacho Martín (Rodríguez 88′), Corredera (Otero 73′); Gelabert, Smith (Cortés 63′), Gaspar Campos y Amadou Coundoul (Caicedo 63′).
Árbitro: Manuel Jesús Orellana. Amonesta a Curbelo por parte del Saporting.
Goles: 1-0, min. 19 Sielva, (p). 2-0 min. 87 Kortajarena (p).
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 15 de LaLiga Hypermotion disputado en El Alcoraz ante 5.634 espectadores. Se guarda un minuto de silencio en memoria de las mujeres asesinadas por violencia machista.
La SD Huesca cerró una noche de reconciliación con su afición y consigo misma tras imponerse al Sporting de Gijón en un triunfo que puede suponer el punto de partida hacia una identidad más sólida. En el debut de Jon Pérez Bolo, en El Alcoraz, el equipo mostró desde el primer minuto una mentalidad renovada, tal y como había reclamado el técnico en la previa: valentía, decisión y ambición.
El Huesca salió con intención de romper la dinámica negativa a base de carácter. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando Portillo estuvo a punto de inaugurar el marcador con un poderoso cabezazo que obligó a Rubén Yáñez a realizar una intervención de mérito. El exguardameta azulgrana volvió a aparecer poco después para frenar un disparo de Dani Ojeda tras un primer remate peligroso de Enrich, confirmando que los locales estaban mejor plantados y generando peligro constante.
El premio llegó en el minuto 19. Una mano clara dentro del área fue señalada como penalti y Sielva, sin titubear, transformó la pena máxima para adelantar a los suyos. Con ventaja, el cuadro oscense supo gestionar bien los tiempos, cerrando espacios y minimizando las opciones de un Sporting que solo inquietó a Dani Jiménez en una acción que el portero resolvió con una estirada providencial para mantener el 1-0 antes del descanso.
En la reanudación, el conjunto gijonés trató de dar un paso adelante, pero pese a tener más el balón, no logró traducirlo en ocasiones claras. De hecho, fue el Huesca el que pudo ampliar distancias en el 50´, nuevamente con un activo Dani Ojeda. El Sporting llegó a celebrar un gol en una jugada muy peligrosa, aunque el fuera de juego previo invalidó la acción y dio aire a los de Bolo.
En el tramo final, el Huesca supo ponerse el mono de trabajo y se replegó con criterio para defender un triunfo vital. Con solvencia, sacrificio y orden, la tranquilidad definitiva llegaba en el 87´ cuando una nueva mano clara en el área era sancionada como penalti. Sielva le dejaba el lanzamiento a Kortajarena, que tampoco perdonaba, y hacía que El Alcoraz estallara en felicidad plena. Tres puntos que no solo alivian la clasificación, sino que refuerzan la moral y la confianza en un proyecto que busca reconstruirse desde la intensidad y la unidad.