El conjunto oscense compitió con orgullo ante un Barça superior en todas las líneas, en una noche marcada por el mejor ambiente de la temporada en las gradas.
29-Bada Huesca: Gabor Decsi, Ben Tekaya; Daniel Pérez 2, Yoel Cuni, Fabricio 1, Ignacio Suárez 3, Alfonso Rodríguez 2, Charly Pérez 1, Nasarre 1, Óscar 2, Tchitombi 3, Parera 7, Nenadic, Saa 1, Frank Cordiés 4 y Samuel Cordiés 2.
40-FC Barcelona: Hallgrimsson; Bazán 2, Daniel Fernández 7, Carlsbogard 3, Dika Mem 1, Djordje Cikusa 6, Sola 5, Seif 3, Fàbregas 3, Frade 2, Barrufet 4 y Petar Cikusa 4.
Árbitros: Alberto Murillo Castro y Pablo García Sánchez. Excluyen a Ignacio Suárez (2′), Fabricio (20′), Tchitombi (24′)
Parciales cada 5 minutos: 1-3, 3-6, 7-10, 10-14, 14-17, 16-20 al descanso. 18-24, 20-26, 23-30, 25-32, 27-35 y 29-40.
Incidencias: partido correspondiente a la jornada 11 de la Liga Nexus Asobal disputado en el Palacio de Huesca ante 2.247 espectadores.
El Bada Huesca afrontaba uno de los días señalados en rojo en su calendario: la visita del todopoderoso FC Barcelona, un encuentro que siempre llena el Palacio de los Deportes y que volvió a demostrar la pasión por el balonmano en la ciudad, reuniendo a 2.247 espectadores, la mejor entrada del curso. Sobre la pista, el guion fue el esperado. El equipo de José Nolasco dio todo lo que tuvo, compitió con coraje y mantuvo la tensión el máximo tiempo posible, pero la diferencia de potencial entre ambos conjuntos acabó imponiéndose con claridad.
El Barça marcó territorio desde los primeros minutos, aprovechando la exclusión temprana de Ignacio Suárez. Aunque Frank Cordiés abrió la cuenta local y Gabor Decsi dio aire con dos paradas consecutivas desde los siete metros, el conjunto azulgrana empezó a acelerar sin apenas esfuerzo. La figura de Hallgrimsson emergió pronto como un muro infranqueable: con reflejos, potencia y lectura de juego, desesperó a los atacantes oscenses y cerró los primeros veinte minutos con un espectacular 53% de acierto.
Pese a ello, el Bada Huesca no se descompuso. Artur Parera realizó un partido enorme en el pivote, encontrando espacios y ofreciendo una referencia constante en ataque. Alfonso Rodríguez, desde el extremo, volvió a demostrar su desparpajo y calidad. Pero cada reacción oscense encontraba como respuesta una nueva muestra del potencial barcelonista. El contragolpe culé castigaba cada pérdida, cada desajuste defensivo, y los huecos entre centrales (el gran quebradero de cabeza de la noche) se convertían en autopistas hacia la ventaja visitante.
Mientras Parera sostenía la moral oscense y Decsi ofrecía paradas de mérito, el Barça continuaba sumando con la naturalidad de quien domina todas las facetas del juego. Fernández se entonó desde los siete metros tras un inicio dubitativo, y la diferencia en el marcador se fue consolidando hasta convertirse en una losa insalvable para los locales.
El tramo final del primer tiempo y gran parte del segundo estuvieron marcados por la precipitación del Bada Huesca en algunos ataques y por la capacidad del Barça para golpear justo cuando lo necesitaba. No hubo espacio para la sorpresa. Los azulgranas hicieron daño por dentro, por fuera y en transición, administrando el partido a su antojo.
Aun así, el equipo oscense se marchó entre aplausos. La grada valoró el esfuerzo, la actitud y la valentía de un grupo que, una vez más, se dejó todo ante un rival de otra dimensión. Una noche grande en el Palacio, aunque el resultado no acompañara, y una confirmación más de que este Bada Huesca compite siempre hasta donde le permiten sus fuerzas.