El conjunto oscense se impuso por 32-31 al BM Torrelavega, tercer clasificado de la ASOBAL, en un partido completo, de máxima exigencia y decidido en un final de infarto con el apoyo incondicional de su afición.

32-Bada Huesca: Fradj Ben Tekaya, Charly Pérez (1), Samuel Cordiés (1), Aurelien-Morgan Tchitombi (4), Artur Parera (8), Frank Cordiés (5), Óscar García (3) -siete inicial-, Drasko Nenadic, Fabricio de Souza (1), Daniel Pérez (8), Alfonso Rodríguez (1), Saa Arnjad, y Gabor Decsi.

31-BM Torrelavega: Leo Tercariol, Facundo Cangiani, Oswaldo Maestro (1), Isidoro Martínez (4), Jokin Aja (4), Jakub Prokop (2), Álex Rubiño (1) -siete inicial-, Moyano (2), Silva (1), Muñoz (4), Juanjo Fernández, Scott Junior (7), Lombilla, Jurkovic (4), Ángel Fernández (1) y Carlos Calle.

Árbitros: José Antonio Huertas y Antonio Javier García del Salto. Excluidos Moyano, Cangiani, Silva, Nolasco

Incidencias: Jornada 13 de la Liga Nexus Energía Asobal en el Palacio de los Deportes de Huesca. 1.294 espectadores.

Parciales cada cinco minutos: 4-2, 8-4, 10-6, 11-7, 14-10, 18-13 (descanso); 19-17, 22-19, 26-24, 27-27, 30-28 y 32-31 (final).

El Bada Huesca volvió a demostrar que el Palacio de los Deportes es un fortín. En un encuentro cargado de emoción, intensidad y sufrimiento, el conjunto aragonés se llevó una victoria de enorme mérito ante el BM Torrelavega (32-31), uno de los equipos más potentes de la ASOBAL, en un duelo que se decidió por pequeños detalles y que desató la euforia de jugadores y afición tras el bocinazo final.

El partido llegaba rodeado de dudas por la larga lista de lesionados del Bada Huesca, con varios jugadores vestidos de calle y otros, como Ignacio Suárez, probándose hasta última hora para poder participar. Aun así, el equipo supo rehacerse y competir desde el primer minuto ante un Torrelavega que aterrizaba en Huesca como tercer clasificado, con una plantilla diseñada para pelear por los puestos de privilegio y con nombres propios capaces de marcar diferencias.

Lejos de amedrentarse, el Bada Huesca firmó un encuentro muy serio, apoyado en una defensa sólida, un ritmo constante y un gran acierto ofensivo. Bajo palos, Ben Tekaya fue decisivo durante muchos tramos del choque, bien secundado por Gabor Decsi, que apareció en un momento clave con dos paradas consecutivas con el marcador igualado a 27. En defensa, Nenadic volvió a ejercer de líder, imponiendo jerarquía y orden ante un rival de enorme nivel.

En ataque, el equipo encontró fluidez bajo la dirección de Tchitombi, cada vez más asentado, con el respaldo del trabajo de Cordiés, la eficacia de Daniel Pérez desde los siete metros y la valentía de Óscar, clave en sus penetraciones ante la dura defensa 6:0 visitante. El buen hacer colectivo permitió al Bada Huesca dominar gran parte del encuentro y marcharse al descanso con una renta clara (18-13).

Tras el paso por vestuarios, Torrelavega reaccionó con fuerza. El conjunto cántabro ajustó su defensa, alternando el 6:0 con un 5:1, y logró reducir distancias hasta colocarse a un solo gol en el minuto 37 (20-19). Incluso llegó a igualar el pulso con un parcial de 0-4 que apretó el marcador (25-24), pero el Bada Huesca supo resistir, mantener la calma y responder en los momentos más delicados.

El tramo final se jugó con el corazón y la cabeza. Cada posesión fue una batalla y el desenlace llegó cargado de tensión. Torrelavega dispuso de balón para empatar, pero el lanzamiento final se marchó fuera, desatando la celebración en el Palacio. Otra victoria épica del Bada Huesca, de esas que refuerzan la confianza del grupo y confirman que, con su afición, el equipo es capaz de competir y ganar a cualquiera.