El siete altoaragonés cayó ante el Alicante en un partido clave por la permanencia y termina la primera vuelta en puestos de promoción. Una derrota inesperada por la forma, por el rival y por el contexto, que obliga al Bada Huesca a apelar, una temporada más, a la épica para salvarse.
30-Bada Huesca: Ben Tekaya (p), Dani Pérez (2), Frank Cordiés (1), Artur Parera (4), Tchitombi, Samuel Cordiés (8), ‘Charly’ (6). Siete inicial. Gabor Decsi (ps), De Souza (1), Ignacio Suárez (5), Nenadic, Saa, Alfonso Rodríguez, Óscar (2), Ian Moya, Lorenzo Nasarre.
32- Alicante: Domenech (p), Borja Méndez (4), Oliver, Teixeira, Moreno, Parker (6), Gutiérrez (2). Siete inicial. Hugo Mora (ps), Montoya (2), Borragán, Torriko (3), Lautaro (4), Urruzola, Barreto (6), Javi Rodríguez (3), Dimitriesky (2).
Parciales cada cinco minutos: 3-1, 5-4, 7-6, 9-10, 10-12, 13-17 (descanso) 17-21, 17-23, 21-25, 25-26, 29-30, 30-32.
Árbitros: Hermanos Escudero. Excluidos Samuel Cordiés (11’), Ian Moya (43’) por el Bada Huesca; Moreno (4’ y 59’), Lautaro (17’), Dimitrievski (43’ y 49’), Gutiérrez (1’) por el Alicante.
Incidencias: partido disputado en el Palacio de los deportes con 1.526 aficionados en las gradas. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Manuel Peralta, delegado de campo del BM Huesca durante más de 20 años.
El Bada Huesca desaprovechó una oportunidad de oro para tomar aire antes del parón navideño y acabó cediendo en el Palacio de los Deportes ante un Alicante más consciente de lo que había en juego. En un encuentro extraño, por momentos espeso y falto de tensión competitiva, los de Nolasco volvieron a mostrar su cara más vulnerable frente a un rival directo, confirmando una tendencia preocupante: el equipo rinde mejor ante los grandes que ante los que comparten pelea por la salvación.
El partido arrancó con señales prometedoras para los oscenses, con exclusiones tempranas en el conjunto alicantino que no supieron traducir en ventaja. La igualdad marcó los primeros compases, pero el Bada se diluyó en el tramo final del primer acto, encallado en ataque y bien controlado por la defensa rival y un acertado Domenech bajo palos. El Alicante abrió brecha hasta el 14-17 al descanso, una renta que pudo ser mayor.
La reanudación fue un jarro de agua fría. Lejos de reaccionar, el Bada permitió que su rival se escapara hasta el 18-23, mostrando su peor versión cuando más se exigía intensidad y colmillo. Solo un arreón final, liderado por Ignacio Suárez y con la mejora defensiva del 6:0 y las paradas de Gabor Decsi, devolvió la esperanza al Palacio. Hubo incluso opciones de empate, pero un siete metros fallado y la falta de acierto en los minutos decisivos sentenciaron el choque (29-32).
Con bajas importantes, desgaste acumulado y una evidente desconexión mental en los partidos clave, el Bada Huesca se marcha de vacaciones necesitado de recuperar efectivos y, sobre todo, de resetear la cabeza. La ASOBAL está más igualada que nunca y cada punto será una batalla. La permanencia vuelve a exigir heroica desde el sur de la clasificación.