La SD Huesca firmó una de sus peores actuaciones de la temporada en Castellón. Noqueados desde el inicio y muy frágiles atrás, los azulgranas encajaron tres goles en media hora y nunca lograron reponerse pese al tanto de Enrich tras el descanso.

4-CD Castellón: Matthys; Mellot, Brignani, Alberto, Alcázar; Ronaldo (Obinna 61′), Diego Barri, Mabil (Generabarrena 61′), Santiago; Cala (Tincho 84′) y Camara (Jakobsen 84′).

1-SD Huesca: Dani Jiménez; Toni Abad (Luna 73′), Íñigo Piña (Carrillo 46′), Pulido, Arribas (Liberto 80′); Jesús Álvarez (Dani Ojeda 46′), Sielva, Kortajarena, Ángel Pérez, Enol y Enrich (Portillo 80′).

Goles: 1-0, min. 9 (p): Cala. 2-0, min. 19: Brignani. 3-0, min. 31: Santiago. 3-1, min. 60: Enrich. 4-1, min. 75: Gerenabarrena.

Árbitro: González Díaz. Amonesta con amarilla a Piña y Arribas por los la SD Huesca y a Alcázar por el Cartellón. Expulsa a Alcázar por doble amarilla.

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 20 de LaLiga Hypermotion disputado en el SkyFi Castalia ante 12.310 aficionados.

La SD Huesca protagonizó una de sus actuaciones más decepcionantes de la temporada en Castalia, donde fue ampliamente superada por un Castellón que no necesitó forzar la máquina para firmar una victoria contundente. El conjunto azulgrana salió completamente descolocado al partido, sufriendo desde el primer minuto y sin capacidad de reacción ante los golpes locales. El encuentro se torció muy pronto con un penalti muy controvertido señalado por el colegiado González Díaz, que Cala transformó para hacer el 1-0 antes del minuto diez. Lejos de asentarse, el Huesca se vino abajo anímicamente y comenzó a conceder ocasiones con demasiada facilidad.

El segundo tanto llegó apenas diez minutos después en una falta lateral en la que Brignani remató completamente solo ante la pasividad de la zaga. Los centrales quedaron retratados y Dani Jiménez, pese a tocar el balón, no pudo evitar el 2-0. El Castellón olió la debilidad de su rival y siguió apretando, mientras el Huesca sufría cada vez que tenía que correr hacia atrás. La sentencia llegó pasada la media hora, cuando un centro raso de Cala se paseó por el área sin que nadie acertara a despejar y Santiago aprovechó la indecisión para firmar el 3-0. El marcador incluso pudo ser más abultado, pero la madera evitó el cuarto antes del descanso. En medio del naufragio, los azulgranas reclamaron un penalti por una caída de Pulido, aunque el árbitro volvió a desentenderse.

Tras el paso por vestuarios, Bolo movió el banquillo buscando una reacción y el Huesca mostró algo más de orgullo. El premio llegó en el minuto 60, cuando Enrich cazó un rechace tras un gran cabezazo de Pulido y puso el 3-1, un gol que devolvía una mínima esperanza. Poco después, Camara perdonó el cuarto en un mano a mano y, casi a continuación, la expulsión de Alcázar por doble amarilla parecía abrir definitivamente el partido. El técnico azulgrana apostó entonces por un planteamiento más ofensivo, pero el riesgo volvió a pasar factura.

Con el Huesca volcado y muy blando en defensa, una pérdida en el centro del campo permitió a Gerenabarrena plantarse solo ante Dani Jiménez y marcar el 4-1, un golpe definitivo que apagó cualquier intento de remontada. En los minutos finales, el Castellón incluso estuvo cerca de ampliar la diferencia, mientras el Huesca dejaba correr el tiempo con la mente puesta en olvidar cuanto antes una tarde bochornosa. Un día negro en Castalia que volvió a evidenciar los graves problemas defensivos del equipo a domicilio y dejó una profunda herida entre los aficionados desplazados.