La entrenadora Verónica Rodríguez apela al orgullo y la concentración para reaccionar este domingo a las 12:00h ante el segundo clasificado.

La SD Huesca Femenino afronta este domingo un derbi aragonés de máxima exigencia en la Base. Tras una última derrota que dejó al grupo con ganas de resarcirse, el equipo recibe a un Zaragoza CFF que pelea por el liderato, en un escenario ideal para cambiar la dinámica. “Venimos de un partido que nos dejó tocadas, pero el equipo ha trabajado bien durante la semana. Somos conscientes de que tenemos que reaccionar y este partido es una buena oportunidad para hacerlo”, señala Verónica Rodríguez.

El rival llega en plena forma, ocupando la segunda posición y a un solo punto de la cabeza de la tabla. Rodríguez reconoce la dificultad de frenar a un conjunto tan regular: “Es un equipo que está haciendo una temporada muy sólida, con mucha regularidad. Sabemos que nos va a exigir muchísimo y que tendremos que estar muy concentradas durante los noventa minutos”.

Dada la situación en la clasificación, donde la zona baja se encuentra muy apretada, el Huesca necesita empezar a sumar de tres para ganar tranquilidad. “Estamos entrando en un tramo importante de la temporada. Cada punto cuenta y necesitamos empezar a sumar de tres para alejarnos de esa zona”, explica la entrenadora, consciente de que el margen de error se reduce con cada jornada.

Más allá de los puntos, el factor emocional jugará un papel fundamental este domingo. El club confía en que el ambiente de la Base ayude a inclinar la balanza en un partido donde el factor campo debe ser diferencial. “Un derbi siempre es un partido diferente. Da igual cómo lleguen los equipos, porque hay un punto de orgullo y de motivación especial. Con nuestra gente, queremos dar ese plus que nos ayude a competir al máximo”, concluye la técnica.