Un parcial de 6-0 al inicio del segundo tiempo y la lesión de Meris lastran a un conjunto altoaragonés que mostró su mejor versión ante uno de los «colosos» de la ASOBAL.

36-BM Granollers: Krivokaic (p), Domingo (4), Deumal (2), Figueras (1), Reguart (5), Urdangarín (6), Sergi Franco (5). Siete inicial. Panitti (ps), Freitas, Fis (4), Armengol (3), Fischer (2), Guijarro (3), Palomino, Pol Chaves (1), Da Silva.

29-Bada Huesca: Gabor Decsi (p), Alfonso Rodríguez (1), Samuel Cordiés (2), Artur Parera (5), Meris, Frank Cordiés (4), Ian Moya, Óscar García (3). Siete inicial. Ben Tekaya (ps), Dani Pérez (8) Ignacio Suárez (2), Fabricio, (2), Charly, Tchitombi (2), Saa.

Parciales cada cinco minutos: 3-2, 6-5, 8-8, 10-11, 13-14, 17-16 (descanso) 19-17, 22-19, 26-21, 29-24, 32-28, 36-29.

Árbitros: Martín-Álvarez. Excluidos Domingo 10’, Palomino 20, Fischer 25’, Deumal 54’ por GRanollers; Ian Moya 21’ por el Bada Huesca.

El Bada Huesca regresó de vacío de una de las canchas más exigentes de la Liga ASOBAL, el Palau d’Esports de Granollers, tras caer por 36-29. Pese al abultado marcador final, los de José Nolasco ofrecieron una imagen seria y competitiva durante gran parte del encuentro, demostrando que tienen balonmano de sobra para pelear por la salvación, especialmente cuando la falta de presión ante un rival de más quilates les permite fluir sobre el 40×20.

El encuentro no pudo empezar de forma más accidentada para los oscenses. Con apenas un 2-2 en el electrónico, el lateral zurdo Meris cayó lesionado de forma fortuita al apoyar mal su pie derecho en una jugada de ataque. Fue un auténtico jarro de agua fría para un jugador castigado por la mala suerte y que está llamado a ser un pilar fundamental en el esquema de Nolasco. Pese al golpe anímico, el Bada Huesca no se descompuso en la primera mitad. Gabor Decsi respondió con creces bajo palos y el extremo Dani Pérez firmó una actuación soberbia, rozando la perfección con 8 goles de 9 lanzamientos, incluyendo definiciones de «clase de la jornada» desde los siete metros. Junto a ellos, la jerarquía de un renovado Artur Parera volvió a ser el faro del equipo.

Sin embargo, la igualdad que imperó en el primer acto se rompió tras el paso por vestuarios. El Granollers, un equipo que sabe rentabilizar como pocos los errores ajenos, aprovechó un cortocircuito ofensivo de los visitantes para endosar un parcial de 6-0 que resultó determinante. El poderío de hombres como Fis y Reguart, sumado a la solidez defensiva de Palomino y Fisher, dinamitó las esperanzas altoaragonesas. Además, cuando el ataque del Huesca encontró huecos, emergió la figura de Panitti en la portería local para borrar cualquier atisbo de remontada.

Aunque el Bada Huesca intentó reaccionar llegando a situarse a cuatro goles, la veteranía del conjunto catalán gestionó la renta con comodidad hasta el final. En el apartado de sombras, la dirección de Tchitombi sigue sin alcanzar la regularidad esperada; el central dejó destellos de su innegable talento, pero no terminó de cuajar en un partido donde se necesitaba su mejor versión. A pesar de la derrota, las sensaciones de competitividad invitan al optimismo de cara al próximo duelo en el Palacio ante el Bidasoa. Para esa cita, Nolasco recuperará a Nenadic y podrá dar más continuidad a Bruno, a la espera de conocer el alcance real de la lesión de Meris.