El Bada Huesca compitió durante buena parte del encuentro en Ciudad Real, pero el empuje local en la segunda mitad y la gran actuación del portero Giovagnola acabaron decantando el partido. Los oscenses acusaron el desgaste y las bajas en el tramo final.

37-Caserío Ciudad Real: Santiago Agustín, Mach 4, Linhares 6, Moreno 3, Romanillos 1, Palomeque, Sosa, Domingo 5, Ángel Pérez 2, Sergio López 3, Albizu 6, Poladura 5, Konstantinos 2 y Torres.

31-Bada Huesca: Ben Tekaya, Gabor Decsi; Dani Pérez 2, Ian Moya 2, Ignacio Suárez 2, Alfonso 1, Charly Pérez 4, Lorenzo Nasarre, Óscar García 4, Tchitombi 3, Artur Parera 3, Nenadic, Bruno, Saa, Frank Cordiés 5, Samu Cordiés 5.

Árbitros: Antonio Javier García Del Salto y José Antonio Huertas Herrador. Excluyen a Moya (44′ y 53′) por los visitantes; y a Romanillos (30′) y Albizu (24′ y 53′) por los locales.

Parciales cada cinco minutos: 2-3, 5-5, 8-7, 12-9, 13-12, 17-14 al descanso. 20-17, 21-20, 25-22, 30-25, 33-26, 37-31.

El Bada Huesca regresó de vacío de su visita a Ciudad Real tras caer por 37-31 en un partido que mantuvo igualado durante muchos minutos. El conjunto dirigido por José Nolasco mostró carácter y momentos de buen juego, especialmente en la primera mitad, pero terminó pagando la falta de rotundidad y el desgaste físico frente a un rival que supo aprovechar su momento.

El inicio fue vibrante, con un parcial de 0-2 favorable a los oscenses gracias a rápidas contras y a los lanzamientos de Frank Cordiés. Ciudad Real reaccionó pronto y, tras varias intervenciones de los porteros (entre ellas una gran parada de Ben Tekaya), logró igualar el marcador en los primeros compases del encuentro.

El choque avanzó con máxima igualdad. Dani Pérez falló un lanzamiento desde los siete metros, pero Charly Pérez no perdonó poco después desde la misma distancia para mantener el equilibrio en el marcador (5-5). A mitad de la primera parte, Gabor Decsi detuvo un penalti y Charly Pérez firmó un gran gol con una parábola imparable, aunque un pequeño bajón ofensivo obligó a Nolasco a pedir tiempo muerto con el 11-8 en el marcador.

El parón surtió efecto y el Bada Huesca reaccionó. Los oscenses lograron recortar diferencias y volvieron a meterse de lleno en el partido, obligando incluso al técnico local a solicitar su propio tiempo muerto. Artur, muy activo en el pivote, firmó el 13-13 cuando se alcanzaba el minuto 25, reflejando la enorme igualdad del duelo.

El tramo final de la primera parte fue frenético, con robos, lanzamientos de siete metros, goles y paradas en ambas porterías. Sin embargo, una sequía goleadora de los visitantes en los últimos minutos permitió a Ciudad Real marcharse al descanso con ventaja (17-14).

Tras la reanudación, el protagonismo lo asumió el portero local, Santi Giovagnola, que firmó varias intervenciones de gran nivel para mantener a su equipo por delante. Aun así, el Bada Huesca logró mantenerse en partido gracias a las paradas de Decsi y a algunos aciertos ofensivos que permitieron empatar el choque (20-20).

Pero el intercambio de golpes no favorecía a los oscenses. Ciudad Real se mostró muy eficaz al contraataque y volvió a abrir una brecha de tres goles. Aunque los jugadores cubanos del Bada Huesca tiraron del equipo con varios tantos, los manchegos mantuvieron el control del marcador.

Con el paso de los minutos, los locales ampliaron su ventaja hasta el 31-25, lo que obligó a Nolasco a detener el partido con un nuevo tiempo muerto. Sin embargo, Giovagnola siguió mostrándose intratable bajo palos y terminó por desquiciar al ataque visitante.

En el tramo final, el Bada Huesca acusó el desgaste y bajó el ritmo ante una desventaja que llegó a ser de siete u ocho goles. El encuentro terminó con victoria local por 37-31, dejando a los oscenses con la necesidad de reaccionar en casa, donde se jugarán buena parte de sus opciones de permanencia.