El técnico del Bada Huesca apuesta por consolidar el cambio de dinámica iniciado en León y apela a la «mirada asesina» de sus jugadores para asegurar la victoria en el Palacio.
El Bada Huesca afronta una de las citas más determinantes de la temporada con la urgencia de quien sabe que el margen de error se agota. José Francisco Nolasco ha sido tajante al calificar el encuentro ante el Viveros Herol BM Nava como una oportunidad que no se puede dejar escapar para escalar posiciones. «Es vital, vamos acercándonos al final, estamos necesitados de puntos y tenemos que puntuar. Me da igual Nava que otro«, ha afirmado el preparador ilicitano, quien insiste en que la ambición debe ser máxima contra cualquier rival: «El único que creo que va a ser complicado es Barça, pero el resto tenemos que ir con mentalidad de puntuar. Si vamos con eso, estaremos más cerca de lograrlo. Necesitamos competir».
El equipo llega a esta jornada tras un valioso empate en León que ha servido para agitar el vestuario y proponer un nuevo modelo de juego. Según Nolasco, aquel partido fue «un punto de inflexión» fruto de una reflexión profunda con su equipo de trabajo y los pesos pesados de la plantilla. «No podíamos seguir haciendo lo mismo, este equipo necesita otra serie de cosas. Decidimos cambiar dinámica porque necesitábamos hacer otra cosa totalmente distinta que, a la vista del resultado, ha ido bien», explicaba el técnico. Este giro táctico ha implicado una mayor autoexigencia: «Esta forma de tensionar más el tema de los entrenos hacen que saquen las caras positivas y negativas de cada uno de los jugadores. De lo que se trata es de poner al máximo a los jugadores».
Para superar al conjunto segoviano, Nolasco busca que sus hombres den un paso más en la madurez competitiva, evitando que los fallos del pasado lastren el presente. «Si pierdes mucho tiempo en algo que ya no puedes hacer nada dándole vueltas, vas a estar cayendo en ese error. Tienes que echar una vista rápida, rectificar las que no has hecho bien y las que has hecho bien seguir haciéndolo», señalaba. El entrenador destaca positivamente la capacidad de sacrificio mostrada recientemente, recordando cómo en León, tras una sanción en los instantes finales, el equipo se creció: «En esos dos minutos nos metieron cero goles, porque el equipo se puso las pilas y mordió lo que había que morder. Esos son los momentos que me quedo y en los que se tiene que fijar, en ese momento de querer».
La evolución del bloque también pasa por la integración de nuevas piezas y roles, como el protagonismo defensivo de Wilson, del que Nolasco asegura que «va a tener posibilidades de entrar a nivel ofensivo». El objetivo es mantener la concentración absoluta durante los sesenta minutos para evitar las desconexiones que han costado puntos anteriormente. «Cuando estás en dinámica metido, concentrado, con una mirada asesina y el otro tiene el balón y tú lo quieres, te olvidas de todo eso», sentenciaba el técnico. Con siete partidos clave en el horizonte, incluyendo la Copa del Rey, Nolasco tiene claro que la salvación y el crecimiento pasan por el Palacio: «Conseguir puntos es fundamental, y me da igual dentro o fuera de casa».