El conjunto oscense firma una gesta heroica en el Palacio (35-34) tras remontar seis goles de desventaja ante uno de los gigantes de la ASOBAL, sellando su billete para la fase final de Alicante.
35-Bada Huesca: Gabor Decsi, Ben Tekaya; Dani Pérez 4, Fabricio, Ian Moya 4, Ignacio Suárez 1, Alfonso 7, Nasarre, Wilson, Óscar García 3, Tchitombi 1, Parera 5, Bosnjak, Bruno 1, Saa 5, Samu Cordiés 4.
34-BM. Granollers: Panitti, Krivokapic; Gerard Román 2, Deumal 6, Fis 9, Figueras 2, Reguart, Armengol 1, Domingo, Fischer 1, Guijarro 2, Castillo 5, Franco 3, Pol Chaves 3, Palomino, Iziquiel.
Árbitros: Alejandro Hoz y Axel Riloba. Excluyen a Wilson (3′ y 58′), Parera (15′), por los locales; y a Marcos Fis (4′), Armengol (33′), Fischer (39′).
Parciales: 3-4, 5-5, 8-11, 12-14, 13-17, 15-20 al descanso. 20-21, 22-24, 25-27, 28-28, 32-30, 35-34.
Incidencias: Tercera eliminatoria de Copa del Rey disputado en el Palacio de los Deportes de Huesca ante 877 espectadores.
La teoría decía que el Bada Huesca debía ser prudente. Con la mirada puesta en la batalla por la permanencia contra el Guadalajara y las bajas sensibles de sus referentes Frank Cordiés y Nenadic, el guion lógico apuntaba a un partido de trámite competitivo para repartir minutos. Pero el deporte no entiende de lógicas, sino de corazón, y el equipo de José Nolasco quebró todas las reglas para mandar a la lona al poderoso Fraikin BM Granollers.
El encuentro comenzó con un pulso equilibrado donde Alfonso Rodríguez, infalible desde los siete metros, y un combativo Ian Moya mantenían la cara al partido. Sin embargo, la calidad del bloque vallesano empezó a imponerse. La falta de contundencia en la portería local y la efectividad de hombres como Figueras y Reguart permitieron a Granollers abrir una brecha que parecía definitiva. En un tramo crítico de la primera mitad, el Bada sufrió una desconexión que los visitantes no perdonaron, estirando la ventaja hasta un preocupante 14-20. Con el -6 en el electrónico, el sueño de la Copa parecía esfumarse antes de pasar por vestuarios.
La segunda mitad fue un ejercicio de resiliencia. La entrada de Ben Tekaya bajo palos cambió la dinámica defensiva, permitiendo que el ataque altoaragonés fluyera de nuevo. Liderados por el «killer» Alfonso Rodríguez y un bloque que se vació en cada posesión, el Huesca logró lo impensable: empatar el partido tras un parcial arrollador que dejó noqueado al siete catalán. Pese a los intentos de Antonio Rama por retomar el control mediante cambios en la portería y una defensa 5:1 más agresiva, el Palacio de los Deportes ya jugaba su papel de octavo hombre. La tensión se palpaba en cada exclusión y en cada protesta de una grada volcada con los suyos.
A falta de ocho minutos, el Bada Huesca se puso por delante (30-29). El tramo final fue una oda al balonmano: Decsi regresó a la pista para detener un siete metros clave a Sergi Franco y Óscar puso la máxima tranquilidad con el 35-32 a poco del final. En unos 27 segundos finales de infarto, el Huesca supo sufrir para defender la renta mínima y certificar el definitivo 35-34. Con esta victoria brillante, el Bada Huesca no solo elimina a uno de los favoritos, sino que se gana por derecho propio estar en Alicante entre los ocho mejores equipos de la Copa del Rey.