El técnico azulgrana apela a la profesionalidad y al orgullo propio para afrontar el intrascendente encuentro ante el Córdoba, en la que será su despedida del banquillo oscense tras consumarse el descenso.
José Luis Oltra ha comparecido este viernes en la que ha sido su última rueda de prensa previa a un partido de liga, y previsiblemente una de las últimas como entrenador de la SD Huesca. Sin necesidad de abordar directamente su futuro, las palabras del técnico valenciano han dejado claro que vive sus últimos días en el club tras un desenlace de temporada fatídico. El técnico ha analizado cómo afronta el equipo el duelo de este domingo ante el Córdoba, un partido en el que ambos conjuntos, ya descendidos, no se juegan nada en la clasificación.
Pese a las circunstancias, Oltra ha sido tajante sobre la actitud con la que el Huesca saltará al terreno de juego: «Lo afrontamos desde la profesionalidad. No hay otra manera. Es nuestra obligación y nuestra profesión«. Para el entrenador, el compromiso va más allá de la tabla clasificatoria. «Más allá de la situación del club, de defender un escudo y dar una imagen, que es importante, o incluso terminar la liga en una posición más arriba que otra, es también una cuestión personal. Queremos competir, por nuestros valores, porque tenemos un contrato hasta el 30 de junio y lo vamos a cumplir. No es una semana de dejarnos ir. Yo he preparado el partido como si nos fuera la vida el domingo, igual que cualquier otra semana», ha aseverado con firmeza. El preparador valenciano no ha ocultado el bache anímico del vestuario, calificando los últimos días como «una semana dura y triste, de las más duras que recuerdo en mi trayectoria». Sin embargo, ha insistido en que acuden a Córdoba con el orgullo intacto: «Como ya dije tengo la conciencia tranquila porque lo he hecho lo mejor que he podido. Ahora se trata de competir, dar la cara y saltar al campo con la intención de ganar».
La actualidad del equipo viene marcada también por la enfermería. Oltra ha confirmado las ausencias de varios pesos pesados del plantel: «Toni Abad está descartado por la pubalgia, Pulido por sanción y Sielva tiene un rotura en el sóleo. El lunes le hicieron una resonancia y mostró esa lesión«. Pese a estos contratiempos, confía en recuperar a otros efectivos. «Ademas Ro no entrenó el jueves y Enrich ha tenido un tema personal esta semana, pero creo que podré contar con ellos. Tengo claro en todo caso el plan de partido y el once que pondremos en el campo».
Esta última jornada se presenta idónea para ver caras nuevas, especialmente de las categorías inferiores. «Viajan seguro Marc Aznar y Pablo Osan. Quizá Alex Calvo, pero sobre todo los dos primeros. Marc lleva tiempo en dinámica de primer equipo y Pablo de manera más esporádica, pero ambos dan el nivel. Ahora el contexto es otro y van a viajar, por lo que tienen sus opciones», ha explicado. No obstante, Oltra ha querido matizar que no habrá una revolución total en la alineación para evitar malentendidos: «No son situaciones ni agradables ni fáciles y hay varias lecturas. He ido hablando con los jugadores explicándoles la idea, esa obligación de competir. Voy a elegir a los mejores. No sabes si es mejor dar continuidad o no, porque sobre todo si das oportunidad a jugadores que han tenido menos minutos, pero que lo han merecido, se puede interpretar mal. Al menos todos quieren jugar y aportar. Hay que valorar muchas cosas, pero no va a ser un once totalmente diferente al de las últimas semanas. Habrá alguna decisión técnica que provoque cambios».
Enfrente estará un Córdoba en una situación idéntica, pero que querrá despedirse con honores ante su público. «El Córdoba ha hecho una buena temporada. Tuvo una mala fase que le lastró, pero el rendimiento ha sido bueno. Lo conozco bien, ahora es feria allí y habrá un buen ambiente. Tienen alguna baja, sobre todo en defensa, pero cuentan con buenos jugadores y un modelo definido. Aprietan alto, proponen en el juego ofensivo, son verticales, y si están ahí es porque se lo han ganado», ha analizado el técnico, advirtiendo de la dificultad del choque: «Va a ser un partido difícil, igual que si nos jugáramos mucho más. Juegan en casa, quieren terminar bien la temporada y son un buen equipo».
Haciendo balance de su breve e intensa etapa en el banquillo oscense, Oltra se ha mostrado muy sincero sobre el impacto emocional del descenso. «Estoy tocado. Soy transparente y siempre digo lo que siento. Estoy afectado y dolido porque no son los resultados que me hubieran gustado. Había poco margen cuando llegué, pero tenía ganas de entrenar y de entrenar al Huesca. Ha sido un orgullo y un honor. Quizá no llegué en el momento que me hubiera gustado. El día a día ha sido fabuloso y le doy las gracias a toda la gente del club». Respecto al sentir de los aficionados, el entrenador ha querido diferenciar los distintos escenarios de opinión: «Hay dos realidades. La del estadio y la calle y la de las redes sociales. En la calle es normal que veas enfado y decepción, pero también cariño, y sobre todo respeto. En el anonimato de las redes es otra historia. Estoy muy agradecido y le deseo lo mejor al club y a la ciudad».
Finalmente, Oltra ha defendido el trabajo realizado pese a no haber podido obrar el milagro de la salvación. «Como digo estoy tocado, porque los resultados no reflejan todo el trabajo. Como ya dije, aunque a alguno no le ha gustado, tengo la conciencia tranquila. El equipo ha competido bien sobre todo en las últimas semanas. No hemos tenido fortuna, pero el equipo ha hecho muchas cosas bien que no se han reflejado. Se ha hecho lo posible. Me duele, tenía ilusión, y lo siento por la gente. Hemos tenido oportunidades pero no las hemos aprovechado y nos ha lastrado. Llegamos en una situación compleja y fuimos valientes por asumirlo en ese momento». A modo de despedida, ha dejado un consejo para el porvenir de la entidad altoaragonesa: «No soy quien, aunque tenga experiencia en el fútbol. Pero espero que se arme un buen proyecto, que se tenga paciencia y se corrijan errores. El club quiere hacerlo bien, hay buena base y estructura y se tiene el gran activo que es la afición, que hay que mantener».