Un cabezazo de Jordi Escobar en el minuto 85 maquilla un encuentro dominado por los andaluces y cierra el ciclo de los oscenses en la élite tras una década en el fútbol de plata y oro.

1-Córdoba CF: Iker Álvarez; Vilarrasa, Juan María, Bri (Medina, 46´), Isma Ruiz (Théo Zidane, 70´), Jacobo, Guardiola (Javi Antras, 81´), Fuentes (Percan, 46´), Albarrán, Carracedo, Requena.

1-SD Huesca: Dani Jiménez; Jordi Martín (Joaquín Fernández, 62´), Piña, Carrillo, Javi Mier (Marc Aznar, 46´), Jesús Álvarez, Michael (Seoane, 78´), Portillo, Ojeda (Pablo Osan, 72´), Cantero (Escobar, 62´) y Enol.

Goles: 1-0 Min. 52 Guardiola. 1-1 Min. 85 Escobar.

Árbitra: Marta Huerta de Aza. Mostró tarjeta amarilla a Requena y Albarrán por parte del Córdoba y a Jordi Martín, Piña y Jesús Álvarez por parte del Huesca.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 42 de Segunda División, disputado en el Nuevo Arcángel.

La SD Huesca puso fin a la etapa más gloriosa de su historia reciente despidiéndose de la Segunda División con un empate 1-1 frente al Córdoba CF en el Estadio Nuevo Arcángel. En un encuentro carente de obligaciones clasificatorias al estar todo el pescado vendido, el cuadro dirigido por José Luis Oltra volvió a exhibir las carencias defensivas e identitarias que han marcado su fatídico año, aunque tiró de orgullo en el tramo final para arañar un punto gracias a un oportuno cabezazo de Jordi Escobar en el minuto 85.

El choque arrancó con un monólogo blanquiverde. Los hombres de Iván Ania se adueñaron del esférico desde el pitido inicial y tardaron apenas treinta segundos en descoser la banda izquierda oscense, donde Javi Mier sufrió en demasía. Un pase filtrado de Diego Bri en boca de gol obligó a Piña a vestirse de héroe in extremis para tapar el remate de Vilarrasa. El Huesca, completamente superado y persiguiendo sombras en la medular, se limitaba a rifar balones en largo hacia un Enol Rodríguez aislado en la zaga local.

Con el paso de los minutos, el asedio andaluz se intensificó bajo la batuta de Carracedo y Guardiola. Solo la falta de puntería local y la soberbia actuación defensiva de Piña evitaron que el marcador se inaugurase antes del descanso. El único amago de rebelión azulgrana llegó en los últimos compases del primer tiempo, cuando Dani Ojeda estrelló una falta directa de forma espectacular en la cruceta de la portería defendida por Iker Álvarez.

En el entretiempo, Oltra buscó frenar la sangría por el carril izquierdo retirando a Mier para dar la alternativa al canterano Marc Aznar. Sin embargo, la permuta no surtió el efecto deseado. El recién ingresado Kevin Medina se convirtió en una auténtica pesadilla para el joven debutante y, en el minuto 52, firmó una gran jugada personal por banda que culminó en un centro medido para que Sergi Guardiola empujara a placer el 1-0.

A partir de la hora de juego, y con el carrusel de cambios en el que también debutó el canterano Pablo Osan, el Huesca reaccionó con más corazón que fútbol. Ojeda tuvo en sus botas la igualada en el 65 en un mano a mano que adivinó el guardameta local, y poco después Escobar pecó de indecisión tras recortar hasta tres veces en el área chica.

Cuando parecía que la derrota rubricaría el adiós al fútbol profesional, la pizarra salvó los muebles. En el minuto 85, Jaime Seoane botó un córner impecable al corazón del área y Jordi Escobar, imponiéndose por las alturas, firmó un espléndido testarazo que Iker Álvarez llegó a tocar pero no pudo desviar. Un punto con sabor a nada que cierra una campaña de máxima frustración y que obliga a la directiva azulgrana a activar, de manera inmediata, el plan de reconstrucción para el exigente pozo de la Primera RFEF.