El conjunto oscense arranca este viernes (20:45 h) la fase final de la Copa del Rey ante el anfitrión, el Horneo Alicante, con el objetivo de resarcirse de la pérdida de categoría y pelear por una histórica clasificación para Europa.

El deporte siempre ofrece una revancha, y el Bada Huesca tiene ante sí una oportunidad de oro para levantarse tras el durísimo golpe sufrido hace apenas unos días. Con el descenso ya confirmado de forma matemática y sin vuelta atrás, el club oscense se ve obligado a mirar hacia adelante de forma optimista para sentar las bases de un nuevo y prometedor proyecto.

La primera piedra de este camino de redención se colocará este viernes 5 de mayo con la disputa de los cuartos de final de la Copa del Rey de balonmano. Los hombres de José Nolasco se medirán al anfitrión, el Horneo Alicante, a partir de las 20:45 horas. El sorteo ha sonreído relativamente a los oscenses: al evitar al todopoderoso Barça hasta una hipotética final, el Bada sabe que se encuentra a solo dos partidos de sellar su billete para la competición europea de la próxima temporada. Un hito que sería histórico, ya que no existen precedentes de equipos de División de Honor Plata que hayan competido en Europa.

El vestuario apela al orgullo

José Nolasco, técnico del Bada Huesca y recientemente renovado de cara al próximo curso, ha querido cambiar el chip del vestuario de cara a esta cita copera:

«Es otra competición y aquí podemos decidir nosotros qué hacemos. Sabemos lo que hay que hacer. Es una competición en la que nadie nos ha regalado nada. Cuantos equipos estarían con esas ganas de estar participando aquí: Granollers, Logroño, Ademar… Tenemos que estar muy orgullosos de lo que hemos hecho. Pues vamos a seguir hasta el final. Que el reflejo de nuestras cabecitas se vea en el partido. Tenemos que tener hambre».

Curiosamente, no habrá pasado ni una semana desde que ambos conjuntos se vieran las caras en el último partido de liga, donde el Alicante se llevó el gato al agua. Nolasco restó trascendencia a aquel choque argumentando que «había mucha humedad y tuvimos que repartir minutos. Buscamos que no hubiera lesiones. La idea era repartir minutos buscando equilibrios».

De cara al encuentro de este viernes, el preparador oscense espera un guion radicalmente opuesto:

«Las intensidades de ambos equipos serán distintas. Como no se va a parecer en nada podemos coger cosas positivas, pero las acciones serán distintas. El ambiente y todo lo que lo rodea será especial. Vamos sin ningún tipo de presión. Alicante está en su casa y tienen que demostrar. Aquí no hay favoritos salvo que te enfrentes al Barça».

Una última función y un deber con la afición

El técnico tiene como prioridad absoluta «convencer» a sus jugadores de que, a pesar del amargo descenso, «será una gran oportunidad aunque algunos no continúen». Para Nolasco, el plano emocional será clave:

«Es el momento de poder elegir cómo queremos despedirnos. Hay que ser capaces de competir al máximo nivel. Esto es la Copa y se puede dar cualquier resultado».

Tampoco se olvidó de la marea verde que siempre apoya al equipo, señalando que «le debemos mucho. Tenemos que pensar en lo que hay alrededor. Habrá despedidas de muchos jugadores que no volverán a jugar juntos».

Por su parte, Fernando Pérez, segundo entrenador del conjunto oscense, coincidió en el análisis y reconoció el proceso psicológico por el que ha pasado la plantilla:

«Siempre sirve, por eso hay que sacar conclusiones. Será un partido con intensidad diferente. Nosotros llevamos una semana pasando el luto».

Horarios de la Fase Final (Viernes 5 de mayo)

• 13:00 h: Barça – At. Valladolid
• 16:00 h: Bidasoa Irún – Torrelavega
• 18:30 h: Nava – Cuenca Ciudad Encantada
• 20:45 h: Horneo Alicante – Bada Huesca

Las semifinales del torneo se disputarán el sábado 6 de mayo a las 18:00 h, mientras que la gran final tendrá lugar el domingo 7 de mayo a esa misma hora.