La cita reunió a 30 dupletas de Aragón y Cataluña en una jornada nocturna marcada por el buen ambiente, la deportividad y el excelente nivel competitivo.
El pasado fin de semana, las instalaciones del Club Petanca Alegría Laurentina, situadas junto al IES Pirámide, acogieron la trigésimo quinta edición del Trofeo Prelaurentis de Petanca. El evento congregó a una sesentena de deportistas repartidos en 30 dupletas procedentes principalmente de diversos puntos de Aragón y Cataluña, consolidándose una vez más como una cita de referencia en el calendario estival.
La jornada arrancó a las 18:00 horas con la disputa de las tres primeras rondas de las siete programadas. A mitad del torneo, la competición hizo un paréntesis para dar paso a una merienda-cena de convivencia patrocinada por Carnicería Hermanos Lacasa, momento clave para fortalecer los lazos de camaradería entre los clubes participantes. A las 22:00 horas se reanudaron las cuatro partidas restantes, prolongándose el juego hasta las dos de la madrugada en una noche fresca y ligeramente ventosa que no empañó el entusiasmo de los jugadores.
En el apartado puramente deportivo, el triunfo absoluto fue para la dupla formada por Francisco Javier y Miguel, representantes de Calatayud, quienes mostraron una gran regularidad a lo largo de las siete rondas. El segundo puesto del podio lo ocuparon Rosa y Rafael, del CP El Pilar de Zaragoza, mientras que el tercer escalón fue para los anfitriones Pedro y Antonio, del CP Alegría Laurentina. El cuadro de los primeros clasificados lo completaron Carlos y Martín, del CP Bolas de Oro, en cuarta posición, seguidos en el quinto lugar por otra representación del club organizador, integrada también por Pedro y Antonio.
Fiel al espíritu participativo del torneo, la organización otorgó reconocimientos a otras posiciones de la tabla. De este modo, los bilbilitanos Roberto y Gabriel finalizaron en el decimoquinto puesto, Belén y María, procedentes de Calatorao, terminaron en la vigésimo quinta posición, y Jesús y Julio, del zaragozano barrio de Torrero, ocuparon el decimonoveno lugar en la clasificación final.
El XXXV Trofeo Prelaurentis concluyó reafirmando su vocación principal: ofrecer un espacio de alta competición sin perder el carácter festivo y de convivencia que caracteriza a la petanca.