Un conjunto oscense repleto de juventud planta cara al cuadro leridano en su primer test estival tras solo una semana de entrenamientos, cediendo únicamente con un gol al final de cada tiempo.
Típico partido de pretemporada, pero con conclusiones muy positivas en la libreta. La SD Huesca Femenino echó a andar este verano con su primer ensayo estival, en el que cayó por 0-2 frente al AEM Lleida. Pese al resultado, el choque sirvió para comprobar que el proyecto azulgrana arranca con trabajo, compromiso y buenas sensaciones sobre el césped, especialmente teniendo en cuenta la clara diferencia de ritmo entre ambos conjuntos.
Las oscenses llegaban al choque con apenas una semana de entrenamientos a sus espaldas, mientras que el AEM afrontaba ya su cuarto compromiso de preparación. Esa falta de rodaje apenas se notó en una primera mitad muy equilibrada, sin un dominador claro y con fases de juego divididas. Sin embargo, el cuadro visitante logró asestar el primer golpe al borde del descanso, aprovechando una de sus pocas llegadas claras para poner el 0-1 antes de encarar el túnel de vestuarios.
Tras la reanudación, el choque mantuvo la misma tónica de igualdad y esfuerzo. Con el paso de los minutos y el carrusel de cambios, la SD Huesca terminó jugando con un once extremadamente joven, donde Astudillo actuó como único referente veterano sobre el verde en un equipo plagado de jugadoras jovenes. Fue precisamente en ese tramo final cuando la mayor frescura física y la experiencia del AEM terminaron por imponerse, sellando el definitivo 0-2 en los últimos compases del encuentro.
A pesar de la derrota, la imagen ofrecida por el equipo de Verónica Rodríguez en sus primeros minutos de la temporada invita al optimismo. Toca seguir sumando trabajo en las piernas y acoplar las piezas en las próximas semanas, pero la base competitiva ya ha empezado a ponerse en marcha.
