El técnico azulgrana resta dramatismo a las dudas de la primera jornada, valora positivamente los refuerzos del mercado y avisa del peligro de un Real Jaén lanzado tras dos ascensos consecutivos.

La sufrida victoria inaugural ante el Sant Andreu ha servido de toque de atención para la plantilla del Huesca. En la previa del primer desplazamiento del curso, el técnico Raúl Jardiel ha descartado que aquel tropiezo táctico fuera un simple susto fortuito, prefiriendo catalogarlo como un mensaje sobre la dureza de la Primera RFEF. «No ganamos de casualidad, pero el equipo supo sufrir, juntarse y agarrarse al partido cuando peor lo pasaba», valoraba este viernes en sala de prensa, recordando que la categoría exige máxima concentración desde el primer minuto.

Para este compromiso dominical en el estadio La Victoria, el conjunto altoaragonés repetirá prácticamente la misma enfermería, contando únicamente con las bajas confirmadas de Quique Fornos y Diego Aznar. La gran novedad en la expedición será la inclusión del último fichaje, Cristian Herrera. Aunque el delantero no ha realizado la pretemporada al mismo ritmo que sus compañeros, su evolución física ha sido óptima. «Llega muy bien, se ha cuidado individualmente y vendrá convocado, aunque lógicamente le falta el rodaje colectivo del que sí disponen Guillem o Douglas», matizaba el preparador.

Por delante espera un Real Jaén pletórico que llega tras golear a domicilio (0-3) y encadenar una inercia triunfal de dos ascensos seguidos. Jardiel ha advertido del plus de motivación con el que saltarán los locales en su estreno ante su afición, señalando además el peligro de un bloque con automatismos muy consolidados procedentes de la Segunda RFEF. Pese a ello, el entrenador mantiene intacta su ambición de plasmar un juego valiente: «Quiero ver un Huesca con descaro, personalidad y muy reconocible, idéntico al que queremos mostrar en El Alcoraz, aprovechando además las buenas dimensiones y el gran césped de su campo».

Cuestionado sobre el cierre del mercado de fichajes, el técnico se ha mostrado plenamente satisfecho con la parcela deportiva. Considera que se ha incorporado talento individual de gran nivel y, sobre todo, futbolistas que realmente deseaban vestir la elástica azulgrana. El verdadero reto ahora, en palabras del propio míster, radica en engranar esas piezas individuales para convertirlas en un bloque sólido y competitivo capaz de superar las adversidades del calendario.