Los azulgranas encajaron a los 16 segundos y fueron incapaces de ganar a un rival que jugó toda la segunda parte con nueve futbolistas.
2-Real Jaén: Morillas; Moha, Moyano, Pérez, Serrano; Álvarez, Adri Paz (Mauro 46’), Caballero (Castillo 72’); Martos (Busi 58’), Keita y Siverio (Yanis 72’).
2-SD Huesca: Gazzaniga; Víctor García, Molina, Salva Ruiz, Iván Rodríguez (Douglas 46’); Sielva (Jimmy 46’), Mario; Luismi (Enrich 80’), Diego Gómez (Herrera 46’), Tresaco (Osán 65’) y Collado.
Árbitro: Gonzalo González. Amonestó por parte del conjunto local a Moha Keita; del conjunto visitante a Tresaco. Expulsó por doble amarilla a Keita y Moyano.
Goles: 1-0, min. 1: Siverio. 1-1, min. 9: Iván Rodríguez. 2-1, min. 12: Moha. 2-2, min. 17: Tresaco.
Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada de liga en Primera RFEF. Se guarda un minuto de silencio antes del inicio en memoria de los socios locales fallecidos la temporada pasada.
La SD Huesca se dejó dos puntos en La Victoria en un partido que tenía prácticamente obligado ganar. Los azulgranas empataron (2-2) ante un Real Jaén que disputó toda la segunda parte con nueve jugadores, pero ni siquiera esa enorme ventaja numérica fue suficiente para que el equipo de Raúl Jardiel encontrara el camino hacia la victoria. El Huesca volvió a mostrar demasiadas dudas, especialmente en defensa, y terminó pagando su falta de ideas, ritmo y contundencia ante un rival que acabó encerrado en su área.
El partido comenzó de la peor manera posible. A los 16 segundos, el Huesca ya perdía después de un error en la salida que permitió al Jaén recuperar el balón y encontrar a Siverio, que no perdonó ante Gazzaniga. Un comienzo impropio de un equipo que aspira a estar arriba y que volvió a evidenciar una preocupante fragilidad defensiva.
El golpe obligó al Huesca a reaccionar y lo hizo con rapidez. Mario García encontró a Iván Rodríguez a la espalda de la defensa y el lateral superó a Morillas con una vaselina para poner el 1-1. Pero la alegría duró apenas unos minutos. Otro desajuste defensivo permitió al Jaén volver a adelantarse, esta vez por medio de Sanhaji tras una acción en la que la zaga azulgrana volvió a quedar completamente desprotegida.
El Huesca, al menos, tuvo capacidad de reacción. Tresaco aprovechó un error en la salida de balón local para establecer el 2-2 en el minuto 17. Cuatro goles en apenas veinte minutos que reflejaban más las carencias defensivas de ambos equipos que su brillantez ofensiva.
A partir de ahí, el encuentro se estabilizó, aunque el Huesca siguió dejando demasiadas concesiones. Y entonces llegó la acción que debía cambiarlo todo. Keita vio la segunda amarilla y dejó al Jaén con diez. Poco después, Moyano fue expulsado también tras recibir dos amarillas por sus protestas. El conjunto jienense se marchaba al vestuario con nueve jugadores y toda la segunda mitad por delante.
Era la situación soñada para cualquier equipo que aspira a dominar la categoría. Para el Huesca, sin embargo, se convirtió en un problema que no supo resolver.
Jardiel reaccionó dando entrada de golpe a Douglas, Jimmy y Cristian Herrera, que debutaba con la camiseta azulgrana. El Huesca pasó a monopolizar la posesión y se instaló en campo contrario, pero tener el balón no significó generar peligro. Los azulgranas movieron la pelota con lentitud, abusaron de los centros y fueron incapaces de encontrar espacios ante un Jaén completamente replegado.
Con dos jugadores más, el Huesca debería haber sometido a su rival. No lo hizo. Le faltó velocidad, claridad y, sobre todo, capacidad para interpretar cómo atacar a un equipo con nueve futbolistas. El Jaén defendía con todo y el conjunto azulgrana no encontró soluciones.
Tresaco dejó su sitio a Osán para evitar una posible segunda amarilla y el Huesca siguió acumulando hombres en ataque. Pero las ocasiones llegaron con cuentagotas. Douglas cabeceó fuera un centro de Collado y el propio Collado tuvo la oportunidad más clara en el tramo final, pero su remate se encontró con Morillas.
El Huesca acabó colgando balones al área con más desesperación que criterio. Douglas fue de los más activos en los últimos minutos, pero sus centros no encontraron rematador. Ni siquiera un posible penalti sobre Osán sirvió para cambiar el guion.
Así se consumió un empate que deja un sabor amargo y que debe hacer reflexionar al conjunto azulgrana. No se puede encajar un gol a los 16 segundos y, mucho menos, ser incapaz de ganar durante 45 minutos a un rival que juega con nueve futbolistas. El Huesca tuvo una oportunidad inmejorable para demostrar su condición de favorito y volvió a quedarse a medias.
Cuatro puntos de seis no son un mal balance numérico, pero las sensaciones sí empiezan a ser preocupantes. El equipo de Raúl Jardiel sigue invicto, pero todavía no ha demostrado sobre el campo ser ese candidato al ascenso que se le presupone. En Jaén, ante un rival con nueve, tenía una ocasión perfecta para hacerlo. La desperdició.